Sr. Presidente, queremos hablar con usted
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Sr. Presidente, queremos hablar con usted

COMPARTIR

···

Sr. Presidente, queremos hablar con usted

02/10/2019
Actualización 02/10/2019 - 10:28

“Toda la industria de la salud mexicana hemos buscado por todos los medios conseguir una cita con usted para decirle que cuenta con nosotros, darle nuestros datos y pedirle piso parejo contra la empresas extranjeras”.

El embajador de la India, Manpreet Vohra, trajo a un grupo de farmacéuticas de su país para promover y fomentar la transportación o la producción de sus medicamentos en México, lo cual es válido.

Lo que no es válido, me dicen, es que la industria mexicana, desde hace nueve meses, le ha pedido a Cofepris una cita para la apertura técnica, la capacitación y comunicación, y hasta hoy han recibido como respuesta un NO.

De hecho, el comisionado Novelo, en su comparecencia del pasado lunes, dijo que para evitar problemas sanitarios revisarán con lujo de detalle a las 324 empresas mexicanas para que cumplan al cien por ciento. Postura sin duda plausible; el punto es, ¿hará lo mismo con los extranjeros? En Hacienda, también me cuentan han pedido piso parejo, pues están invitando a las licitaciones a empresas que reciben subsidios de sus países como China e India, lo cual las deja en desventaja.

Ejemplo, por ahorrarse 5 pesos y comprar las jeringas de insulina a una empresa de la India, en 84 pesos, la empresa mexicana que se las vendía a 89 pesos cerró sus puertas dejando sin empleo a 300 personas y súmele el dinero que se dejó de recaudar por ISR, IMSS e Infonavit.

De hecho, déjenme contarles que en la última reunión que hubo con Roberto Ortega, quien fuera oficial mayor con Guillermo Soberón, y es hoy uno de los personajes 'más tú las traes' de la salud, con la industria en cuestión y la todopoderosa Raquel Buenrostro, el ambiente fue cero afable, pues los trataron como si fueran enemigos.

Así pues, le piden, Sr. Presidente, que los escuche, que NO están jugando vencidas, que esos datos son de otros, no de ellos. Y tienen cómo comprobarle que no le escondieron el Metotrexato, medicamento para el cáncer.

Y no es por amarrar navajas, pero sé que para la compra consolidada de medicamentos para el 2020 ya no hay margen de error, puesto que la entrega de medicamentos es de tres a seis meses y de seis meses en vacunas.

Y ya que hablo de este sector, cómo ven que Daniela Benavides, jefe de División de Prestaciones al Personal Administrativo, trae menudo problemón. La acusan de acoso laboral y dicen hay varias denuncias en su contra presentadas en el IMSS ante el órgano interno del instituto que hoy dirige –dirían las abuelitas la estrellita marinera– de Zoé Robledo. Las acusaciones van desde condiciones laborales desfavorables, amenazas, maltrato y trato preferencial hacia otros servidores públicos.

Resulta que Javidú aplicaba en su política económica las deudas viejas no se pagan y las nuevas hay que dejarlas hacer viejas para no pagarlas, y al parecer el góber Aureoles lo está imitando. Resulta que en agosto del año pasado, ante la falta de libros de texto para el curso escolar, el gobierno encargó a la editorial Criba la impresión de los mismos, tanto para primaria como secundaria, en materias como Matemáticas, Cultura, Sociedad, Desarrollo lingüístico integral, y Ciencias. En total hablamos de que la editorial entregó más de 350 mil libros al gobierno de Michoacán, para lo cual la empresa incluso tuvo que pedir un crédito para cubrir los costos de la producción, pues se trataba de un caso de emergencia, y aunque el contrato establecía el pago a 30 días, ya pasó más de un año y nada de nada.

Obvio, la empresa ha solicitado de diversas maneras la liquidación del adeudo a las autoridades.

Por favor, siéntense para seguir leyendo, pues la respuesta del señor Guillermo Loaiza, director general de Adquisiciones, ha sido –fanfarrias y agárrense– que prefiere irse a tribunales que pagarles, porque en lo que dura el juicio ¡ya terminó su gestión de gobierno! ¡Quihúboles, con el cinismo!

Leído lo anterior sólo me queda escribir: aguas, porque en Michoacán no sólo priva la inseguridad, sino también el nulo Estado de derecho.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.