Sobremesa

Licitación de la L1, en chino y para los chinos

La modernización de la Línea 1 del Metro es importante porque moviliza a la mayor cantidad de personas pero también porque unirá Santa Fe y Toluca con la terminal Observatorio.

Con un cúmulo de pequeños errores que se fueron sumando, el próximo viernes 27 de noviembre se elegirá al ganador de la licitación para modernizar la Línea 1 del Metro de la CDMX, que se perfila a ser hasta ahora el contrato de infraestructura más grande del sexenio (39 mmdp) y todo indica que va a quedar en manos de la firma china Railway Construction Corporation (CRCC), sí leyó bien, la misma del costosísimo tren México-Querétaro (que se vino abajo tras el escándalo de la 'casa blanca' de la Gaviota).

La modernización de la Línea 1, con 50 años de vida, es importante no sólo por ser la que moviliza a la mayor cantidad de personas, sino también porque permitirá unir Santa Fe y Toluca con la terminal Observatorio, claro, si es que alguna vez entra en operaciones el Tren Interurbano.

Se les hizo bolas el engrudo...

En primer lugar, una cláusula de la licitación exigía que se le cediera al Metro la propiedad intelectual del proyecto, postura que de entrada causó que firmas como Bombardier, Alstom, Siemens, Mitsubishi y otras dijeran "yo no le entro". Es como vender un coche y ceder todas las patentes sin querer que te las incluyan en el precio, un tema que para los chinos parece no ser un problema.

También complicaron la estructura de financiamiento, pues no los dejaron costear el proyecto a través de Udis, a pesar de que el contrato está indexado a la inflación y tampoco les permitieron el refinanciamiento.

Había también errores en la redacción de las garantías, pues usualmente conforme se va cumpliendo un proyecto, se pueden ir liberando las mismas, aquí las garantías crecían.

Esto y más, a la hora de integrar los requisitos en el modelo, no reflejaba el precio máximo.

Así pues, y aunque el precio final se decide esta semana en un mecanismo de subasta, todo indica que no habrá pujas ya que tuvieron que presentar un monto de entrada, el cual hoy tiene una diferencia de más 40 por ciento entre la de los chinos y la de CAF, por lo que TODO indica que el proyecto entero será para los chinos.

CAF no es un jugador nuevo en el Metro capitalino, pues ha suministrado diferentes flotas de Metro desde 1992 y realiza también actividades de mantenimiento, mientras que la CRCC no tiene experiencia en los trenes neumáticos y tendrá que conseguir personal para entrar y salir a trabajar al Metro todas las noches a realizar un proyecto muy complejo.

¿Y el contenido mexicano?

Eso sólo es para los discursos, pues los requisitos permiten que la mayoría podría ser importado desde Asia: las vías, el sistema de control, y sobre todo los trenes. Ojo, no estoy diciendo que se haya hecho una licitación 'a modo', pero sí llena de errores. Pues, si sólo hay dos concursantes después de más de 3 mil 200 preguntas sobre las bases, el resultado no pinta bien, ¿o sí?

La CDMX vs. los restauranteros

¡Así como lo están leyendo! Por un lado, el Grupo Fisher´s salió a denunciar la extorsión que estaba sufriendo por parte de los empleados del Invea. No sólo mediante desplegados, sino con videos en los cuales decían: "No nos vamos a dejar, no nos vamos a dejar". El 11 de noviembre recibieron la visita de dos empleados del Invea y tras cumplir favorablemente con los 40 puntos de la revisión, les otorgaron el acta correspondiente para seguir su operación en el Fisher's de Polanco. Pero unos días después, 14 de noviembre, volvieron a presentarse estos agentes argumentando que no cumplían con las normas. ¡Quihúboles! Ojo, grupo Fisher's cuenta con una trayectoria de 31 años en la industria restaurantera. De hecho, podría decirse que es una historia de éxito y de superación por parte de don Simón Hampazumian y toda su familia y empleados. Durante la pandemia han donado más de 64 mil comidas a personal médico de hospitales en la CDMX y el Edomex. Y si esto le indignó, apenas el 12 de noviembre en este mismo espacio les informé que la industria restaurantera está pasándola muy mal, que tan sólo en la zona metropolitana se prevé que cerca de 7 mil 500 restaurantes no volverán a abrir ante las actuales condiciones sanitarias y que están en riesgo 300 mil empleos a nivel nacional.

Por cierto, la falta de comunicación que hay entre el gobierno de la ciudad y las alcaldías, es una de las razones que más genera conflictos. Por un lado, hubo un acuerdo por la mañana con la jefa de Gobierno para comenzar el lunes, pero por el otro en la Gaceta Oficial se escribió que era desde el viernes.

Y presto, el alcalde morenista Víctor Romo decidió hacer lo propio y entró con policías y personal de la alcaldía a restaurantes de Polanquito (a los que no son de los consentidos) y exigir el cierre. ¡Ver para creer! ¿Y los ambulantes, apá? Ellos son clientes, nuestros clientes…

Una buena…

Durante la pandemia la CDMX sacó el Mercomuna, que es un programa de vales de apoyo que sólo podían ser canjeados en los microcomercios de cada alcaldía con la intención de reactivar la economía local. La buena noticia es que la jefa de Gobierno, más allá de quien la ganó, puso en las bases de licitación sobre quién iba a emitir nuevos los vales para los empleados del gobierno que también fueran canjeables en los microcomercios adheridos al Mercomuna, obvio con la intención de apoyar la reactivación económica de los más necesitados.

COLUMNAS ANTERIORES

¿De qué sí pueden acusar a Milo Lozoya?
Tarjeta del ‘malestar’ le debe a los adultos mayores

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.