La maestra ya no manda, es su yerno
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La maestra ya no manda, es su yerno

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La maestra ya no manda, es su yerno

19/02/2018
Actualización 19/02/2018 - 7:30

Y no, no les estoy contando el título de una novela, sino que todo parece indicar que Fernando González, quien se casó con la hija de Gordillo, se quedó con la cancha libre para ser quien manipula y traiciona. ¡Así como lo está leyendo… ni Jongitud en su momento!

En otra ocasión les cuento cómo les robó a algunos jóvenes de Nueva Alianza y luego lo expulsaron. Fernando cuenta hoy con una riqueza a costas de su suegra y era capacitador electoral hace 32 años, incluso trabajó con Fernando Ortiz Arana y su jefa era Layda Sansores. Luego llegó a la CNOP, ahí conoce a Maricruz y se casa y empieza su ascenso.

Además, sabe de qué pie cojea su suegra, y es quien la está poniendo en riesgo. Así pues, y gracias a su ambición, pasó de ser estratega político a jefe de su suegra. #EsoCalienta .

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¡No qué no! En este espacio les dije el viernes que los diputados habían pedido la cabeza de Ochoa. Y justo ese viernes renunció al partido Toño Astiazarán, de Sonora, pues iba en la fórmula para el Senado con Sylvana Beltrones; que lo bajan y suben al alcalde de Hermosillo.

Luego supimos que el senador Miguel Ángel Chico, de Guanajuato, también renunciaba al partido y en su carta le dijo a Enrique Ochoa: “Con usted, el maltrato y la indiferencia”.

Pero aquí no acaba la historia, súmele Chiapas, pues por la imposición de Roberto Albores irán separados PRI y Verde, los cuales rompieron anoche. Lo que significa que los rojos se podrían ir a tercero o cuarto lugar y desaparecer en el estado, ¡eh!, mientras que el Verde, de Manuel Velasco, le dará mucho mejores cuentas (votos) a Meade, que es lo que importa. Ahora, Luis Armando Melgar podrá contender por la gubernatura.

Héctor Pablo también anda metiendo el pie en Oaxaca porque quiere ser senador, pero lo increíble es que siendo director de Liconsa ha recorrido el estado muy campante como candidato regalando leche y cuanto se le ocurre. Ojo, que eso sólo sucede en su tierra. O sea, se pone guapo con sombrero del erario.

¿Ya supieron que Pablo Peralta renunció a ser candidato para la presidencia del PRI a Huixquilucan? La versión oficial dice que está enfermo, que tiene un virus en el corazón. La versión de radio pasillo grita que fue porque la diferencia en las encuestas entre él y el actual presidente municipal, Enrique Vargas, es abismal. A ustedes, ¿qué historia les cuadra más?

Por cierto, es más que urgente que en el PRI decidan si será o no Aurelio Nuño, como coordinador de la campaña, quien debe atender a los militantes y a los raspados en el camino, pues la operación cicatriz simplemente no existe. Y los jugadores con canicas esperan ofrecérselas a un interlocutor con credibilidad, para que en la contabilidad quede en el haber, y de ganar… pase al deber.

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Vaya escándalo se armó por la nota sobre la visita del papa Francisco que, por más que le buscan, nadie sabe quién pagó y a cuánto ascendió el millonario despilfarro. Por lo pronto, les cuento que recibí varios correos en los que me dicen que varias de las empresas consentidas crearon compañías espejo para que no se viera como que son las favoritas del gobierno de EPN. ¡Quiúbole!

Además, el INAI, de Francisco Javier Acuña, también vía mail, me dijo que encontró la solicitud de información que pide las facturas, costos y nombres de los proveedores que organizaron el evento.

La solicitud de información ingresó a la Oficina de la Presidencia de la República bajo el folio 0210000008918, pero todavía no le piden al INAI el recurso de revisión para que colabore a destrabar el expediente. En fin, lo bueno es que ya todo el mundo volteó a ver el tema y salvo que recen y exista un macro milagro… tendrán que transparentarlo.

Qué tal que me encontré a Emilio Lozoya como si nada, comiendo en el Suntory de Las Lomas. ¿Y Oceanografía y Odebrecht, apá?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.