Doble o nada a que Jesús Orta no se va
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Doble o nada a que Jesús Orta no se va

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Doble o nada a que Jesús Orta no se va

20/09/2019
Actualización 20/09/2019 - 10:20

Antes de enojarse y decir que estoy loca, les pido que me lean. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, dijo en su Primer Informe de Gobierno que su gran pendiente es la seguridad y, pues No hay quien no esté de acuerdo, ¿o no?

Hay dos responsables, una es Ernestina Godoy, quien es más activista que procuradora de la ciudad y no ha podido cerrar un solo caso. El otro pilar es Jesús Orta, quien conoce la ciudad y a la Policía desde sus adentros. Además, es un hombre honesto con principios y valores, vamos, que no se deja chantajear ni viene a hacer negocios, pero que sí tiene la chamba más difícil.

Por un lado, déjenme decirles que Marcelo Ebrard le dejó a Mancera 26 mil policías preventivos y que Claudia sólo recibió 16 mil 850, quienes, además, durante los últimos seis años terminaron percibiendo un sueldo 23 por ciento abajo del promedio nacional. Súmele que con Mancera también desbarataron el sistema de evaluación que armaron con Rudolph Giuliani, y destruyó los avances de control de confianza.

Por otro, está la famosa 'Hermandad', que son los policías malos. Leído lo anterior, sé que Orta está enfocándose no sólo en depurar el cuerpo policiaco, sino en capacitarlos y en recuperar el orgullo de ser policías.

Hasta hoy ya cuenta con 22 mil 111 y su meta inmediata es llegar a 24 mil 168. Con decirles que su objetivo es que volvamos a educar a nuestros hijos como en el pasado diciéndoles: si te pierdes o te pasa algo, busca a un policía. Obvio, esto lleva tiempo para dar resultados contundentes, no como los de las dietas milagrosas.

Hay que darle un voto de confianza, pues de otra manera, quitándolo, estaríamos dándole una victoria a la 'Hermandad'; sí, a los policías que venden armas, piden mordidas, asaltan, sueltan a los malandros, violan, etcétera. En sus tiempos como secretario de Seguridad, Marcelo Ebrard lo intentó, pero Vicente Fox lo corrió y ya no pudo seguir. Aunque como jefe de Gobierno los supo contener gracias a los cuadrantes, mismos a los que Orta está regresando.

Que trae este secretario de Seguridad, es que la ciudad y la presidencia son por primera vez del mismo partido, Morena, así pues, contará con la Guardia Nacional. Por lo que así podrá tener dos instituciones haciendo funciones estratégicas y, de paso, se vigilarán una a la otra.

De hecho, no está por demás recordar cuando en los tiempos de Manuel Camacho se armó la gorda porque Nazar Haro robaba coches y los 'exportaba' a EU; hubo que hacer cambios. El siguiente al mando en la Secretaría fue el jefe Santiago Tapia, quien era un policía de esquina, y, en su bonhomía, se autonombró General, peeeeero la secretaria de la Defensa le mandó decir que no, que para ser General había que estar en el Ejército e ir escalando, por lo que se nombró como primer superintendente general.

No dejemos que la mafia gane. Digámoslo con todas sus letras: hasta hoy la 'Hermandad' nunca ha perdido, esta organización totalmente enquistada en la Policía ha sobrevivido a todos los colores y partidos –PRI, PRD y hoy Morena. El perfil de quien debe ser el secretario de Seguridad es dificilísimo y nunca le hemos atinado, así pues, hay que apoyar a Orta.

Qué les cuento, que el miércoles me enteré que la directora legal y de asuntos públicos de General Motors, Iliana Martínez, salió por malos manejos en la empresa. Curioso, por decir lo menos, es que haya sido al mismo tiempo que Ernesto Hernández dejara de ser el 'tú las traes' de la armadora. Así pues, la duda que se estrella a más de 100 km por hora es… ¿qué pasó en realidad en GM?

Ni más ni menos que al CIO de Afore Banamex, Javier Orvañanos, quien fue despedido en buena parte por Oro Negro. Llevaba 20 años y, según supe, aún no le han pagado su liquidación. En su lugar quedó Luis de la Cerda, ex-CIO de Afore Sura.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.