Sobremesa

Disculpe usted, no hay espacio…

Mienten descaradamente los políticos o funcionarios que afirman que hay cupo en los hospitales para atender pacientes con Covid-19.

La saturación en los hospitales privados que atienden a personas con Covid es una realidad. Les recomiendo que respiren profundo antes de seguir leyendo, ya que les contaré una historia que probablemente les cause rabia.

Imaginen ustedes a José de Jesús González, de 80 años, que a pesar de su edad tiene un negocio que le sirve para mantener a su esposa y a su hija discapacitada. Don José tiene una enfermedad crónica del corazón, porta marcapasos, tiene insuficiencia cardiaca y toma unos ocho medicamentos con regularidad. No es derechohabiente ni del IMSS, ni del ISSSTE.

Aclarado lo anterior, les cuento que el viernes pasado, luego de un día con diarrea, fiebre y cólicos intensos, acudió a la Clínica del Parque, en San Luis Potosí, para que le hicieran estudios de sangre y un ultrasonido abdominal, por indicaciones de su médico, el doctor Francisco Javier Marín, quien quería descartar apendicitis o pancreatitis. Sin embargo, en dicha clínica NO le quisieron hacer los estudios porque era sospechoso de coronavirus.

Por lo que su esposa, acto seguido, llamó a una ambulancia para que lo trasladara a un hospital que sí atendiera a personas con Covid. Lo llevaron al hospital Beneficiencia Española, donde tampoco lo recibieron, pero la razón fue porque no tenían camas disponibles. Así pues, decidieron intentarlo en el hospital de Star Médica, donde le negaron el acceso. Sí, no lo dejaron ni entrar, porque estaba saturado. Luego fueron al Hospital de la Salud, donde la respuesta fue la misma "no hay camas, estamos saturados."

Más menos ocho horas duró el peregrinar del señor de ¡80 años! Finalmente, lo recibieron en el Hospital Ángeles SLP, donde siguieron el protocolo de apendicitis. El paciente requería intervención quirúrgica y era sospechoso de coronavirus. Sin embargo, NO lo quisieron operar y le dijeron que buscara otro hospital.

Con ayuda del doctor Marín, el señor fue internado en el Hospital General de Soledad el sábado a mediodía. En CINCO hospitales privados le negaron la atención, tres de ellos porque estaban saturados.

Esta es una de las muchas historias de personas que tienen obstáculos para recibir atención, no sólo en instituciones públicas, sino privadas. Mienten descaradamente los políticos o funcionarios que afirman que hay cupo en los hospitales.

UNA VEZ MÁS, LA REALIDAD LOS Y NOS SUPERA

Y súmenle el golpe en el bolsillo, pues la Amis dio a conocer que en los últimos cinco meses el Covid se colocó como la enfermedad más cara para las aseguradoras, superando otros padecimientos como enfermedades respiratorias agudas, insuficiencia renal, VIH o diabetes mellitus.

El costo promedio para la atención de coronavirus es de 430 mil pesos y llega a los 909 mil en caso de requerir cuidados intensivos; y agárrense, puede ser de más de 4.5 millones de pesos en el caso de los intubados, ¡así como lo están leyendo!

EL MAL DEL JAMAICÓN

Y ya que hablo de doctores, ¡qué les cuento!, que el director médico del ISSSTE, Ramiro López, en medio de esta pandemia, y llueva truene o relampaguee, todos los viernes se desaparece de la capital para irse a ver a su familia a Guadalajara y echarse, claro, su torta ahogada o su carne en su jugo que tanto parece añorar. ¡Ver para creer!

¿ACTIVISTA O SUBSECRETARIO?

Resulta que la superideota del Congreso Moreno de Oaxaca, de prohibir que los niños coman productos con alto contenido calórico y bebidas azucaradas y refrescos, podría representar una pérdida de hasta 50 por ciento en la venta, arriesgando la viabilidad económica de los changarros.

La tragedia causada por el partido, quesque lleva por lema primero los pobres, sería épica, pues alrededor de 1 millón de familias viven de sus changarros, muchos encabezados por mujeres y adultos mayores, cuya subsistencia depende de la venta de alimentos procesados. Se tiene registrado que, durante la crisis sanitaria por el Covid, han cerrado 163 mil tiendas, principalmente en el Edomex, Hidalgo, Puebla, Baja California y CDMX. De por sí el sector se encuentra en una posición de alta vulnerabilidad, así que un golpe regulatorio adicional pondría en riesgo el trabajo y sustento de miles de familias. Activista López-Gatell, vas de mal en peor, pues hoy cobras por ser subse, NO empleado de la fundación Bloomberg.

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