Académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Panamericana

Deshaciendo mitos

Hoy en día las aplicaciones de la Inteligencia Artificial en la industria son muchas y diversas.

Hace 65 años, antes de la llegada del hombre a la Luna, o de la creación del internet, en 1956, fue presentada la primera conferencia sobre Inteligencia Artificial, en Dartmouth, EUA, por los hoy ya legendarios Marvin Minsky y John McCarthy. En dicha conferencia, grandes mentes de las matemáticas se dieron a la tarea de definir vagamente lo que hoy conocemos como "Inteligencia Artificial".

Es difícil concebir que de aquella reunión de ideas y sueños, pudiesen nacer las vastas aplicaciones que hoy conocemos para inteligencia artificial; desde sugerencias en la corrección de estilos en la forma de escribir un correo electrónico, pasando por la manufactura inteligente y la industria 4.0, hasta la planeación computarizada de cosechas para alimentar a la humanidad.

Pero, ¿cómo se puede definir el concepto de Inteligencia Artificial? la Inteligencia Artificial es enseñarle a una computadora por medio del modelado de datos, a ejecutar una tarea.

Hoy en día las aplicaciones de la Inteligencia Artificial en la industria son muchas y diversas. Existen múltiples fondos de inversión que a diario utilizan Inteligencia Artificial para seleccionar qué acciones elegir en un portafolio. Grandes bancos utilizan las mismas herramientas para colocar y aprobar créditos. Mucho del mercadeo moderno, se basa en modelos de aprendizaje automático para saber precisamente a qué cliente se le debe ofrecer cuál producto o promoción.

Pero, ¿qué es precisamente la inteligencia artificial? Cuando se habla de máquinas inteligentes. Ciertamente no se refiere a entes como aquellos vistos en las películas, capaces de razonar y en algunos casos de sentir. Más bien hablamos de herramientas diseñadas para tareas muy específicas y que durante su ejecución, son capaces de llevarlas con mucha habilidad, de manera autónoma y sin la intervención humana.

Pensemos en un brazo robótico dentro de una planta. Dicho brazo es capaz de ensamblar autos durante todo el día, sin embargo, no es capaz de usar sus capacidades para abrir una botella de refresco, o para construir una casa. Aunque hace todo de manera autónoma, es incapaz de generalizar a distintas aplicaciones más allá de las cuales que hayan sido diseñadas por sus creadores.

Aun con estas limitaciones, la inteligencia artificial es sin lugar a duda una de las herramientas más importantes para el futuro. La firma de inteligencia IDC estima que para 2023 se estará gastando más de 97 mil millones de dólares en la implementación de herramientas de IA, un poco más que todas las ventas petroleras de Pemex del 2018.

En México, hoy estamos en el parteaguas de las implementaciones de estas tecnologías, a medida que las diferentes empresas las vayan adoptando podrán hacer frente a retos profundos como los que está presentando la pandemia. Hoy más que nunca las empresas no pueden prescindir de no aprovechar las tecnologías para aprovechar cada peso invertido y convertirlo en ganancia.

Es por eso, que hoy, las herramientas de IA en México deberán ser adoptadas de forma ordenada y acelerada, para garantizar un impacto real dentro de la empresa, y no simplemente un humo blanco que prometa solucionar problemas que no existan.

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