Académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Panamericana

El futuro de la IA y Tesla

Muchos opinan que el destino del robot de Tesla será el mismo que el de Asimo de Honda, un truco de circo para tenerlo en los eventos, pero con limitadas aplicaciones.

Este fin de semana, me senté a ver el evento anual de la empresa de Elon Musk llamado AI Day. En este evento, Tesla, la empresa de autos eléctricos, muestra los avances más innovadores referentes a Inteligencia Artificial dentro de la compañia. Hace un año mostraron la idea de crear un robot humanoide con un actor en el escenario posando como robot, y este año mostraron un robot real.

Vale la pena mencionar que la presentación de este año, si bien tuvo un robot, fue, en el mejor de los casos, decepcionante. Más allá de toda la tecnología de IA alrededor de los autos autónomos de Tesla, la mayor expectativa era ver qué tipo de avance lograrían con un robot humanoide en un año y con los recursos casi infinitos a los que tiene una de las compañías más valiosas del planeta.

¿Cuánto dedica Tesla a investigación y desarrollo? Pues ni más ni menos que el mismo presupuesto que en México le damos a la UNAM, alrededor de 2 mil 500 millones de dólares. Con una plantilla de investigación sustancialmente más chica que la UNAM, esto les permite a los investigadores en Tesla gastar generosamente en distintas líneas de investigación.

Y con todo este dinero y todos los recursos, no lograron asombrar a la comunidad de robótica del mundo. Su demo, si bien impresionante para estándares de 2007, la realidad es que no es muy distinto a lo que ya hemos visto con robots como Asimo de Honda. De hecho, muchas personas opinan que el destino de este robot de Tesla será el mismo que Asimo, un truco de circo para tenerlo en los eventos de Tesla, pero con limitadas aplicaciones. Vale la pena mencionar que muchos científicos coincidieron en que es un gran avance para un año de trabajo.

¿Qué nos dice esto del futuro de la robótica? ¿Se ha estancado? Es cierto que en términos de robots humanoides no hemos visto muchos pasos hacia esa utopía de Asimov, donde los robots con cerebros positrónicos son nuestros compañeros día con día. Desde que estudie mi maestría en esos temas hace 13 años, salvo un par de demostraciones cortas, no podría decir que he visto robots humanoides verdaderamente impresionantes.

Sin embargo, la robótica como disciplina sigue avanzando, después de todo, ya tenemos aspiradoras robóticas, y muchas plantas industriales operan a base de robots, y es mucha de esta robótica la que está detrás del desempleo masivo en las áreas de manufactura en Estados Unidos. Tan sólo China, de quien tanto hemos hablado aquí, tiene casi la mitad de los robots industriales del mundo, lo cual nos indica qué tan importante es esta disciplina para la segunda economía más grande del mundo.

Considero difícil llegar a ese futuro donde hay un robot en cada casa, teniendo en cuenta que van a ser muy caros y es muy posible que tampoco sean necesarios. Un auto autónomo no tiene por qué tener un conductor humanoide, sería un desperdicio de espacio y recursos. Muchas de las tareas que queremos automatizar no tienen por qué ser hechas por un robot humanoide más que por la familiaridad de una figura antropomórfica. La realidad es que robots más orientados a la tarea son mejores opciones en todos los casos. Después de todo el lavarropa parece todo menos un humano.

Al final del día, es posible que lleguemos a ese futuro de robots humanoides, pero no pasará de casos de uso tipo nicho, y al menos no auguro que en nuestras vidas veamos esa interacción entre humanos y robots que las películas de ciencia ficción tanto nos han hecho creer que va a existir.

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