Recrudecimiento del antisemitismo en Alemania
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Recrudecimiento del antisemitismo en Alemania

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Recrudecimiento del antisemitismo en Alemania

10/09/2019

Alemania el país en donde el Holocausto se enseña en las escuelas desde temprana edad, donde la memoria histórica se ejerce de modo vigilante y donde el Estado considera que Alemania tiene gran responsabilidad hacia judíos e israelíes debido al abyecto pasado nazi, y se nutre de más adeptos más allá de los neonazis autóctonos. La Canciller Ángela Merkel, ha señalado que “Alemania está experimentando nuevos fenómenos, refugiados y otras personas de origen árabe están trayendo una forma diferente de antisemitismo al país”.

En Alemania donde viven alrededor de 200 mil judíos, los incidentes antisemitas son cada vez más frecuentes, e incluyen a los promovidos por medios que presentan imágenes antisemitas como el del semanario Der Spiegel que en agosto pasado propagó estereotipos antisemitas en una imagen que mostró a los judíos de Alemania “como extranjeros exóticos”.

Alemania está experimentando un incremento notable de la violencia antisemita. De acuerdo a cifras del gobierno, los ataques antisemitas aumentaron 27.0% en los últimos tres lustros. Félix Klein, Comisionado de Antisemitismo del Gobierno Alemán, dijo a un grupo de medios en mayo del 2019, “mi opinión ha cambiado desafortunadamente, con lo que solía ser. No puedo recomendar a los judíos que usen la Kipa´ (solideo) en todas partes todo el tiempo en Alemania”. Asimismo, Klein dijo que la desinhibición social y la tosquedad fueron los culpables del empeoramiento de la situación (antisemitismo) para los judíos; Internet y las redes sociales también han contribuido en gran medida.

En este ámbito, Klein ha solicitado capacitación específica para la policía y para otros funcionarios para combatir los delitos antisemitas; el Comisionado considera que existe mucha incertidumbre entre los policías y funcionarios del gobierno para enfrentar el antisemitismo en virtud de que muchos de ellos no saben qué está permitido y que no, de aquí que haya pedido que se instruya a policías y abogados, principalmente, lo que está claramente definido como un comportamiento inaceptable.

El antisemitismo siempre ha existido en Alemania, empero, ahora “está mostrando abiertamente una cara más fea”; en el presente la palabra judío representa un insulto en las escuelas donde no hay estudiantes judíos. Claudi Vanon, uno de los principales expertos legales en antisemitismo de Alemania, ha advertido que el problema sigue “profundamente arraigado en Alemania, empero, recientemente se volvió más ruidoso, más agresivo y flagrante”.

En este contexto, Katarina Barley, Ministra de Justicia de Alemania, ha mencionado que cada vez son más frecuentes los ataques contra los judíos, mismos “que son una vergüenza para nuestro país, en especial los movimientos de ultraderecha están atacando a nuestra democracia y apuntando a nuestra coexistencia pacífica. Barley se comprometió a proteger el estilo de vida de los judíos”.

Por su parte, la Canciller de Alemania, Ángela Merkel, que tradicionalmente ha defendido a los judíos, también ha denunciado los crímenes antisemitas en Alemania y pidió un enfoque de “tolerancia cero” para enfrentarlos. Al inicio de este año señaló “que las personas que crecen hoy deben saber lo que las personas en el pasado fueron capaces y debemos trabajar de manera productiva”. Al odio viejo de las ultraderechas de Alemania contra los judíos se añadió una importante hostilidad importada de los inmigrantes recién llegados del Medio Oriente.

En los últimos meses se han registrado agresiones abiertas en Alemania en la calle y a establecimientos judíos; muchas agresiones no se denuncian. “Cada rincón de la capital alemana es potencialmente peligroso para los judíos”. El gobierno alemán la clase política y la sociedad no pueden permitir el creciente número de delitos contra los judíos, ni la sensación de inseguridad en que viven en el país, en general ninguna nación europea puede, empero, particularmente Alemania por su historia. El régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial asesinó a 6 millones de judíos, dos terceras partes de la población judía total del continente en aquél entonces.

La ostensible asunción de la responsabilidad por el Holocausto del gobierno alemán, no se ha traducido en la superación total del pasado, ni la normalización completa de la complejidad de la relación que mantiene Alemania con su minoría judía. Resulta injustificable que el día de hoy, 74 años después de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, la policía alemana siga manteniendo permanentemente al menos un guardia en la puerta de las sinagogas.

El Presidente del Consejo Central de los judíos de Alemania, Josef Schuster señaló que lo que ha cambiado en Alemania es que desde la posguerra había unas líneas rojas y ahora se han traspasado. “La gente se atreve hoy día a decir cosas sobre los judíos que pensaba ya antes, pero que no expresaba en público”. A juicio de Shuster este cambio se debe al partido ultraderecha alternativa para Alemania, y a sus ataques a la cultura de la memoria histórica. La paradoja es que alternativa para Alemania, volcado en la islamofobia, se esfuerza por contener el antisemitismo en sus filas, no obstante, el Ministro del Interior ha afirmado que el 90.0% de los incidentes antisemitas han sido perpetrados por partidarios de grupos de extrema derecha.

Por otra parte, los actos antisemitas cobran fuerza entre los inmigrantes procedentes del Medio Oriente que llegaron a Alemania entre el 2015 y 2016, cuando ante la avalancha de peticiones de asilo de más de un millón de personas, la Canciller Merkel abrió las puertas de Alemania; las principales nacionalidades fueron sirias, iraquíes y afganas. Los solicitantes de asilo llegados a Alemania se han formado en la actitud antijudía predominante en sus países de origen o la han adquirido de otros refugiados y de los imanes. Muchos refugiados musulmanes asocian a los judíos con la riqueza y el poder, y les atribuyen la responsabilidad de guerras en el mundo. La llegada de refugiados musulmanes con retórica antijudía y antiisraelí ha provocado múltiples casos de acoso a judíos en calles y escuelas. “En general los refugiados musulmanes han reproducido un nacionalismo antijudío aprendido en la escuela, con los sionistas como gran enemigo y sobre el conflicto palestino – israelí son muy críticos con Israel y no diferencian entre judíos e israelíes. “Del Holocausto saben muy poco o nada”.

Por otra parte, se sienten discriminados por la islamofobia occidental, lo que refuerza su antisemitismo. Alemania vive una crisis explosiva de antisemitismo que está minando sus estructuras sociales y políticas.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.