La Hermandad Musulmana una Organización Terrorista
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La Hermandad Musulmana una Organización Terrorista

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La Hermandad Musulmana una Organización Terrorista

08/07/2019

La muerte del expresidente de Egipto, Mohamed Morsi (30 de junio 2012-3 julio 2013) el 17 de junio pasado, mientras se encontraba en un juicio, tras ser derrocado en julio del 2013 por sus estrechas relaciones con la Hermandad Musulmana, de la cual era miembro, ha creado inquietud no solo en Egipto y el Medio Oriente, sino en todo el mundo, porque sus partidarios han señalado que Morsi fue asesinado por el actual presidente de Egipto, apoyado por Israel y otros países, previéndose que la Hermandad Musulmana podría tomar acciones de represalia. Morsi pasó 6 años en cautiverio y fue torturado.

La Hermandad Musulmana fue creada en 1928 en Egipto de la mano del clérigo Hassan al Banna; el ideario de esta nace como resistencia al colonialismo británico y se consolida como una alternativa a la cultura materialista e individualista de Occidente. La filosofía de la Hermandad Musulmana se fundamentan en el panislamismo clerical, es antidemocrática, antisionista y anticristiana, el liberalismo, el nacionalismo o el socialismo son los grandes enemigos de la Hermandad por ser ideologías basadas en el secularismo y la separación entre el clero y el Estado. Los Hermanos Musulmanes son intolerantes, todos los que no piensen como ellos son sus enemigos, solo aceptan el gobierno islámico en una interpretación estricta del Corán y la Sunna (dichos y hechos del profeta Mahoma).

El Corán es el único punto de referencia de la Hermandad “para ordenar la vida de las familias musulmanas, el individuo, la comunidad y el Estado”. La organización busca hacer de los países musulmanes califatos que incluyan el aislamiento de las mujeres y de los no musulmanes de la vida pública.

En el terreno económico, la Hermandad es defensora del liberalismo con algunos sectores estratégicos protegidos y controlados por el Estado. De hecho, el núcleo duro de la Hermandad está formado por hombres de negocios que destinan parte de sus ganancias a financiar labores del grupo.

Cabe destacar que las organizaciones Al-Qaeda y el Estado Islámico (EI) promueven abiertamente el terrorismo, empero, sus ideas que justifican matar por la religión y el odio a los infieles, son inspirados en la Hermandad. El hecho de que esta última forme un partido político, en lugar de una célula terrorista, no la convierte en una entidad democrática, sobre todo cuando la plataforma de su partido es la base ideológica de muchas células terroristas. En este sentido, Morsi dejó bien claro la posición de la Hermandad: el Corán es nuestra constitución, el Profeta nuestro líder la Yihad (guerra santa) nuestro destino y la muerte de Alá.

Los Hermanos Musulmanes ocultan su ideología radical, para ello se valen de la “taqiyyah” para mentir y disimular. La utilizan para abrir mezquitas y para radicalizar a la juventud, para ganar fuerza y simpatizantes, para financiar desde Occidente sus guerras en el Medio Oriente y en el Norte de África. Los Hermanos Musulmanes “son lobos que se visten con piel de cordero, en los países árabes a través de la obra social, y con un supuesto, pero falso, el islam democrático y moderno”. Los Hermanos Musulmanes son capaces de justificar las corrientes más aberrantes violentas y beligerantes del integrismo islámico.

En este ámbito, cabe mencionar que en Egipto la Hermandad asesinó al presidente Ahmad Mahir Pasha en 1945, a su sucesor Mahmmoud Kukhrashy Pasha en 1948 y al presidente Anwar Sadat en 1981, quien formó la paz con Israel. “Donde la Hermandad consigue poder proliferan la violencia y la muerte”. La Hermandad fue el pilar en la formación ideológica de los fundadores de Al-Qaeda, uno de ellos, actual líder de ese grupo terrorista, el egipcio Ayman al Zahahiri, fue parte de la Hermandad; si bien en la práctica la Hermandad y Al Qaeda no son lo mismo, difieren en sus tácticas, comparten objetivos terroristas. Lo cierto es que todos los grupos terroristas sunnitas “que agitan la bandera del islam político, fueron miembros de la Hermandad”.

En el presente la Hermandad cuenta con el apoyo de varios países musulmanes: Pakistán, Qatar y Turquía y mantiene buenas relaciones con Irán y Jordania, en este último país el partido político Frente de Acción Islámico, es desde su creación en 1991, el ala política de la Hermandad. Asimismo, cuenta con el apoyo del gobierno terrorista de Hamas de la Franja de Gaza. La Hermandad fue responsable de su creación que creció a la luz de sus ataques terroristas a Israel durante la primera y segunda intifada (revueltas) en 1987 y el 2000 respectivamente.

La Hermandad también está asentada en Europa donde ha sido la antesala del radicalismo yihadista más peligroso. Tras el golpe de Estado contra Morsi en 2013, las autoridades egipcias declararon a la Hermandad una organización terrorista. Desde entonces miles de sus seguidores han muerto, sus dirigentes y militantes han sido encarcelados y su Red de Asociación de Caridad ha sido confiscada. Analistas políticos coinciden en que la represión a la disidencia política en Egipto ha superado en los últimos años del Presidente Alsisi a la represión registrada al final de la presidencia de Hosni Mubarak que ejerció una dictadura por 36 años y fue derrocado en el 2011 durante la denominada Primavera Árabe. Mubarak fue liberado en el 2017.

Aparte de Egipto, varios países musulmanes como Siria y Arabia Saudita han ilegalizado a la Hermandad. Alsisi por su parte se alió con sectores laicos, islamitas y cristianos de Egipto contrarios al régimen de Morsi y en el 2014 fue elegido presidente con amplio respaldo popular. La Hermandad quedó prácticamente desarticulada; las recientes reformas constitucionales en Egipto ha abierto la posibilidad de que Alsisi pueda perpetuarse en el poder sin una estricta limitación de mandato.

En este entorno existen informes de que desde finales de abril pasado el presidente Trump estaría presionado para que se incluya a la Hermandad dentro de la lista de organizaciones terroristas extranjeras. El debate en la Casa Blanca sobre la inclusión de la Hermandad en la lista de organizaciones terroristas, ha cobrado fuerza tras la visita de Alsisi a EUA el pasado 9 de abril.

El gobierno de EUA, cuenta con una amplia gama de herramientas que podrían ser utilizadas para incluir a la Hermandad en la lista de organizaciones terroristas que no están disponibles contra otras agrupaciones. Si la Hermandad fuera declarada organización terrorista, EUA podría imponer una gran variedad de sanciones económicas y restricciones de viajes sobre empresas e individuos que se interrelacionan con ella.

Existen objeciones de orden legal para calificar a la Hermandad como organización terrorista, porque la Hermandad no cumple criterios para ser designada bajo esta normativa. Empero, la objeción más importante es la geopolítica y el costo para la Casa Blanca podría ser elevado, “perdería más de lo que ganaría, contentando a Egipto e Israel principalmente”. En Turquía el partido gobernante del Presidente Recep Tayyip Erdogan, es una ramificación de la Hermandad y aliado de la OTAN y en Jordania, Marruecos y muchos estados de la región, la Hermandad conforma un elemento importante del sistema político. La inclusión en la lista podría presentar dificultades legales y políticas con esos gobiernos aliados.

Pese a las potenciales dificultades de colocar a la Hermandad la lista de grupos terroristas, es un paso que se debería dar para frenar a una organización que ha servido como precursora ideológica de grupos islamistas violentos contemporáneos.

Los riesgos de la Hermandad se mantienen constantes lo cual crea un desafío radical a la democracia, los valores liberales y los derechos humanos. No está claro si la administración de Trump considera la posibilidad de incluir tan solo a la rama egipcia o a todas las ramas regionales.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.