Israel. Anexiones en Cisjordania
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Israel. Anexiones en Cisjordania

COMPARTIR

···
menu-trigger

Israel. Anexiones en Cisjordania

29/06/2020

Desde el pasado mes de septiembre del 2019 en las elecciones de Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu señaló que con respaldo de EUA, declararía la soberanía sobre los asentamientos judíos establecidos en Cisjordania desde 1967, también incluyó el Valle del Jordán de esta región, en línea con el Plan del Medio Oriente lanzado por el presidente de EUA, Donald Trump, en enero del 2020, que se basa en la solución de dos Estados (uno israelí y el otro palestino) sin continuidad territorial para los palestinos: “ni palestinos ni israelíes serían sacados de sus casas. El mapa que acompaña el Plan permite que Israel anexe los asentamientos, así como también las áreas alrededor de los accesos a la calle”.

Es de destacar que el Plan de anexión, parte del acuerdo entre Netanyahu y Benny Gantz, principal líder opositor para la formación de un gobierno de unidad, acordado el 20 de abril del 2020.

Según Washington, Israel anexaría el 30.0% de Cisjordania, aunque expertos militares han señalado que finalmente sería 20.0%. Esto además de “los cambios de territorios y poblaciones” que aparecen en el plan en el sur en el Nenegev y en Galilea, un área que se conoce como El Triángulo. El “Acuerdo del Siglo” de Trump niega el derecho de retorno a los refugiados palestinos.

Se espera que a partir del próximo primero de julio, Netanyahu presente su plan de anexión, ante este evento, el Primer Ministro palestino, Mohammad Shtayyeh, ha advertido que la Autoridad Palestina (AP) declarará un Estado independiente de Israel, señaló que habrá una declaración constitucional y una Asamblea Constituyente y Palestina será un Estado en las fronteras de 1967 (previo a la anexión de Israel) y su capital será en Jerusalén Este. Shtayyeh, presidida por Mahamoud Abbas, quiere romper el monopolio de EUA como mediador de las negociaciones y ha reiterado la intención de sacar adelante una conferencia internacional para avanzar en el proceso de paz, asimismo anunció que presentó una contrapropuesta al Cuarteto (Unión Europea, ONU, Rusia y EUA) que propone la creación de un “Estado palestino soberano, independiente y desmilitarizado”.

En el contexto de los planes de anexión, Mahmoud Abbas anunció el pasado 19 de mayo el fin de todos los acuerdos con Israel y EUA, incluidos los de seguridad. También ha alentado a que miles de palestinos realicen protestas contra los planes israelíes. Igualmente, en un sermón transmitido por la AP, un predicador, llamó a inicios de junio a los palestinos a hacer la guerra contra Israel advirtiéndole que “su fin, si Dios quiere está cerca”. El predicador pidió a los árabes palestinos “que usen todos los medios de poder contra Israel”.

La aplicación de la soberanía de Israel en partes de la Ribera Occidental, específicamente en el Valle del Jordán, es de suma importancia para su seguridad. Esta no es la primera vez que se sugiere una iniciativa de este tipo, pero debido a que es muy controvertida, ningún gobierno anterior se atrevió a intentar hacerla realidad. Sin embargo, con el gobierno de Donald Trump fue posible la implementación de una serie de iniciativas estadounidenses en apoyo de los intereses israelíes. En este sentido, el Secretario de Estado de EUA, Mike Pompeo, dijo el 23 de abril de 2020 “en cuanto a la anexión de la Ribera Occidental, los israelíes finalmente tomarán esa decisión. Es una cuestión israelí y trabajaremos en estrecha colaboración para compartir con ellos, nuestros puntos de vista sobre esto en su entorno privado”.

No obstante, grupos internos de Israel y del exterior acordaron que la anexión sería contraproducente para la perspectiva de una eventual solución de dos Estados, argumentaron que la anexión podría socavar los tratados de paz de Israel con Egipto y Jordania, que son un pilar importante de la estrategia regional de EUA y también señalaron que la anexión no solo tendría consecuencias adversas para la seguridad de Israel, podría tener implicaciones para el futuro de Israel como democracia judía. Igualmente, se advirtió que “cualquier anexión se llevaría a cabo con la intención de evitar la creación de un Estado palestino independiente al lado de Israel y una resolución negociada del conflicto palestino-israelí”. Lo cierto es que la AP y el gobierno de palestina de Hamas en la Franja de Gaza, nunca han buscado la paz con Israel, sino su destrucción, esto ha motivado que un número creciente de israelíes no esté interesado en la creación de un Estado palestino.

Los comentarios “liberales” israelíes anticipan acciones violentas de la decisión de anexar partes de la Ribera Occidental y una ruptura de las relaciones por parte de Jordania y Egipto, que incluso podrían anular sus tratados de paz con Israel, advierten además que los Estados del Golfo que han estado cooperando tácitamente con Israel en los frentes de seguridad e inteligencia detendrán su cooperación y decenas de países reconocerán al Estado palestino y el antisemitismo alcanzará nuevas alturas.

Advertencias similares fueron emitidas por grupos de expertos y políticos de izquierda con respecto a iniciativas anteriores como aplicar la soberanía israelí a los Altos del Golán (1981), unir Jerusalén (1967) e incluso declarar Jerusalén la capital de Israel (1949). Los funcionarios jordanos han realizado declaraciones de línea dura sobre el “Acuerdo del Siglo”, pero parece que su principal preocupación ha sido un posible daño al estatus de Jordania en Jerusalén. En palabras del rey de Jordania Abdalá, considerar a Jerusalén “una línea roja; estamos siendo presionados, pero la respuesta será un no”.

La segunda consideración es el llamado de EUA a naturalizar a los 2.2 millones de refugiados palestinos en Jordania, que el régimen considera una grave amenaza para el trono y la estabilidad de Jordania.

La realidad es que Jordania ha dejado de ser un elemento importante para el proceso de paz entre palestinos e Israel. Las previsiones, sin embargo, finalmente consideran “que el régimen jordano” como una opción realista de no abolir el tratado de paz con Israel. Una encuesta realizada en febrero pasado por el Departamento de Encuestas de Opinión Pública y Encuestas de Campo en el Centro de Estudios Estratégicos de la Universidad de Jordania, respalda el rechazo de las relaciones con Israel como respuesta a la declaración de soberanía de Israel. Es posible que Egipto tampoco rompa relaciones con Israel, este último es un apoyo fundamental para Egipto en su lucha contra los terroristas que se infiltran en ese país a través de la Península de Sinaí.

La visión de diferentes grupos en Israel y en el extranjero con respecto a la posible anexión del Valle del Jordán se evalúa como exagerada y tiende a disminuir la importancia del Valle del Jordán para la seguridad de Israel, ya que es un cinturón defensivo estratégico para el mismo, y sin él, los grupos fundamentalistas podrían “inundar a Israel”.

El Valle del Jordán, desde la ciudad israelí de Beit Shean (a 90 km al norte de Jerusalén) hasta el extremo norte del mar Muerto, abarca alrededor de 2,400 km2, casi un tercio de Cisjordania. Se trata de una tierra fértil que limita con la frontera de Jordania, allí viven 53,000 palestinos y 13,000 colonos judíos. La principal ciudad palestina en la región es Jericó. Pero también existen un poco menos de 30 localidades más pequeñas y algunas comunidades de beduinos.

Actualmente los palestinos tienen prohibido entrar o usar el 85.0% del territorio y eso porque su mayor parte fue designado como “Área A bajo los acuerdos de paz de Oslo de 1993, lo que significa que está bajo control total de Israel. Aunque el Acuerdo se haya firmado en 1993, el Valle del Jordán permanece bajo el control de las Fuerzas Armadas de Israel por motivos de seguridad. Controlar el Valle del Jordán siempre ha sido fundamental para Israel.

La frontera entre Israel y Jordania es una especie de puerta al resto de los países del Medio Oriente. Cisjordania y el área del Valle del Jordán tienen un gran significado para los judíos ortodoxos porque parte de su herencia histórica transcurrió en esas zonas.

Es visible que pese a la oposición del mundo árabe, de la ONU, de países europeos, entre otros, Israel aplique la soberanía de diferentes territorios de Cisjordania, incluyendo el Valle del Jordán en su totalidad de una sola vez o por etapas, ya que es difícil predecir si Trump es reelegido en noviembre de este año, quien es el apoyo más importante para la anexión, asimismo, la prevalencia del Covid-19 puede ser un factor aliado para la anexión porque ha debilitado la posición militar de los palestinos y la de sus aliados.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.