¿Encierro o Vacuna?
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

¿Encierro o Vacuna?

COMPARTIR

···
menu-trigger

¿Encierro o Vacuna?

10/08/2020

Por su profundo y asertivo análisis económico y político, incluyo en este espacio editorial el artículo que publicó Luis Maizel en Enlace Judío el 4 de agosto del 2020.

Luis Maizel es Director Administrativo de LM Capital Group. Maestro docente de la Escuela de Negocios de Harvard y Consejero de varios Bancos de México y EUA.

Otro mes de esta pandemia y el mundo sigue en una espiral descendente que nos pone a pensar cómo se verán las cosas en el futuro.

Tal como lo habían pronosticado los expertos, el COVID-19 tomó un segundo aire al haberse reabierto restaurantes, comercios y servicios al haberse creado una falsa expectativa de que ya íbamos de salida.

Los estados del noreste de Estados Unidos han reducido mucho sus estadísticas de infectados y muertos pero el sur y el oeste se han disparado, convirtiéndose California en el estado con mayor número de casos. La polémica más fuerte se centra sobre el retorno a clases que se ha vuelto una discusión más política que de salud. Los republicanos sienten que el daño a los niños de no recibir la atención de los maestros, el no tener la nutrición de la comida que les dan en la escuela, y el daño del encierro son peores que el riesgo de un contagio que en menores es menos grave. Por otro lado, los demócratas dicen que los niños son vehículos de contagio y los sindicatos de profesores temen enfermarse y se oponen a la reapertura.

La economía en Estados Unidos ha repuntado, pero sigue floja, sobre todo que ya se vencieron los 600 dólares adicionales a la semana que recibieron los que obtenían su pago del seguro de desempleo.

Los demócratas mandaron una propuesta con 3 trillones de dólares adicionales de gasto deficitario y los republicanos con 1 trillón de dólares de subsidio, reduciendo a 200 dólares el pago suplementario, entre otros recortes. Como no se pusieron de acuerdo, ninguno de los 2 planes fue aprobado y ya hay un tema nuevo para debatir antes de las elecciones. El desempleo sigue alrededor del 10% y la cantidad de empresas de menudeo y de servicio que se han metido en Chapter 11 (suspensión de pagos) es enorme, lo que me hace pensar que muchos de esos empleos perdidos nunca se van a recuperar.

Otra cosa que está pasando es que la natalidad sigue bajando, contra lo esperado en un encierro, y el índice de crecimiento de 1.7% anual está por debajo del 2.1%, necesario para mantener la población constante, lo cual a la larga podría crear un problema tipo Japón, sobre todo si se sigue con la política de restringir inmigración.

Las elecciones de noviembre ya se vienen encima y se espera que el candidato Biden nombre a su segunda de abordo ésta misma semana. Repetimos que Biden es un buen hombre, pero no la trae todas consigo mostrando muchos rasgos de senilidad como confusión de nombres y lugares y la incapacidad en muchos casos de completar oraciones. Siento que en los debates Trump se lo va a comer vivo y no me extrañaría que los demócratas encontrarán motivos para evadir la confrontación televisiva, ya sea por el coronavirus, la no entrega de los comprobantes de impuestos de Trump o alguna otra razón.

Al final del día son solo 7 estados clave que deciden quién será el próximo presidente, ya que lo que cuenta es el voto electoral y no el popular y los otros 43 estados ya están casi seguros de un lado o del otro.

La situación en México sigue bastante preocupante con muchos analistas habiendo revisado el pronóstico del PIB a -10% para el año y el gobierno manteniendo su política de no endeudarse más, pero sin dar ningún apoyo al último consumidor.

Yo siento que en estos momentos sería mucho más inteligente detener los proyectos como Dos Bocas o el Tren Maya y dedicar esos recursos a la gente de clase media, media baja y a aquellos que están en la pobreza para no detener el consumo que mantiene viva a la máquina productiva y evita se pierda el empleo.

Las elecciones de julio del próximo año en México serán importantísimas para definir hacia dónde va el país, ya que habrá una renovación total de la Cámara de Diputados y 15 gubernaturas.

Aunque la popularidad de AMLO parece estar decreciendo, no se ve que la oposición tenga mucha fuerza y las iniciativas de crear conciencia de cambio (como FRENAA de Gilberto Lozano) han sido canalizadas a la gente que de por sí no vota por Morena y no siento que esté logrando nada concreto en su intento de cambio.

El sector empresarial reclama mucho y se queja de la situación, pero tampoco se ha logrado unificar ni establecer una política que permita buscar el cambio que tanto dicen que quieren.

Es muy importante en todos los países que existan los contrapesos que eviten que el Ejecutivo rija como si fuera una dictadura y eso va por México, Estados Unidos y todos los demás países donde se pretende que la democracia haga que el gobierno esté al servicio del pueblo.

La situación en Israel está muy seria, pues el gobierno de coalición que se formó con tanto esfuerzo y después de casi un año de estar sin primer ministro electo, se está tambaleando por diversos motivos, desde la pospuesta de la anexión de los territorios de Cisjordania hasta la situación legal del juicio contra Netanyahu.

Este fin de semana hubo las manifestaciones más grandes desde las protestas de 2011 referentes al costo de vida y precio de las viviendas (problema que sigue afectando a muchísima gente, sobre todo a los jóvenes) y ya hay gente exigiendo la renuncia del Primer Ministro.

La economía sigue fuerte, aunque ha habido una notable disminución en la colocación en bolsa de empresas tecnológicas, fuente inagotable de recursos para continuar la innovación.

En los mercados financieros sigue el divorcio entre la realidad económica y las bolsas de valores, ya que, a pesar de malos resultados de las empresas, los resultados parecen ignorar el presente en antelación de un futuro muy exitoso y las empresas tecnológicas grandes, que de por sí, forman el 60% del índice del Nasdaq, tuvieron muy buenos resultados que hicieron que sus acciones se dispararan y llevaran el índice a su récord histórico (Apple, Google, Amazon, Netflix y Facebook).

El dólar ha seguido cayendo frente a las monedas fuertes por el enorme déficit incurrido y la baja de intereses que llevó a la nota del Tesoro de 10 años a solo 0.55% y creo que esta baja de la moneda verde continuará, aunque en forma moderada. Esta baja del dólar también benefició un poco a las monedas de países emergentes, pero esto no creo que sea sostenible si la demanda global de materias primas no aumenta.

Los bonos tuvieron un buen mes por la baja de intereses y nuevamente hubo mejores resultados en el papel menos seguro, pero de mayor rendimiento, incluyendo los bonos de países emergentes.

El oro llegó a 1,958.00 dólares la onza, su mayor valor histórico (sin considerar inflación) y es lógico por qué ha subido tanto, ya que da protección y la alternativa de estar en bonos seguros no está dejando casi nada.

Como cada mes les envío un afectuoso saludo y les encargo que se cuiden mucho del contagio, y no andar por las calles, ya que la situación está complicada por cosas médicas, seguridad, etc.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.