PISA: baja autoestima intelectual
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PISA: baja autoestima intelectual

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PISA: baja autoestima intelectual

11/12/2019

La semana pasada se dieron a conocer los resultados 2019 del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos de la OCDE (PISA, por sus siglas en inglés); se trata de una encuesta trienal de alumnos de 15 años que evalúa conocimientos y habilidades esenciales. PISA se enfoca en lectura, matemáticas y ciencias; pero también en un área poco analizada, el bienestar de los estudiantes en las escuelas.

Resulta realmente revelador que la única variable en la que los alumnos mexicanos están muy por arriba del promedio de la OCDE (y no por debajo), de todo lo que PISA mide, es su satisfacción con la vida escolar. Mientras que en la OCDE el promedio es 67 por ciento, en México el 83 por ciento de los alumnos dice estar satisfechos, y alrededor del 96 por ciento reportó que siempre o generalmente se siente feliz.

En cambio, mientras que el promedio de la OCDE es que 63 por ciento de los alumnos están en desacuerdo con la frase “Tu inteligencia es algo sobre ti que no puedes cambiar”, en México sólo 45 por ciento de los alumnos se manifiestan en desacuerdo con este enunciado. Es decir, más de la mitad de los jóvenes se sienten (se reconocen) incapaces de incrementar su capacidad intelectual. PISA a esto le llama que carecen de una mentalidad de crecimiento.

Tan solo estos dos datos cualitativos, la satisfacción con su vida escolar y su resignación a no poder incrementar inteligencia, tienen lecturas que deben ser estudiadas a fondo por las autoridades escolares del país. ¿Los alumnos están satisfechos porque la escuela les exige poco? ¿Viven felices por la falta de rigor en el aula? ¿Sienten que no pueden mejorar su capacidad intelectual porque no son motivados por sus maestros? Ni qué decir de los resultados cuantitativos en lectura, matemáticas y ciencias, en los que estamos casi 100 puntos por debajo del promedio de la OCDE y con una tendencia a la baja desde el 2009. Es decir, nuestros jóvenes viven conformes y felices en la escuela con un mediocre desempeño académico. ¡Alarmante!

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.