Género y arte contemporáneo
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Género y arte contemporáneo

COMPARTIR

···

Género y arte contemporáneo

13/02/2019

La semana pasada tuvo lugar la “semana del arte” en la Ciudad de México. Decenas de actividades se llevaron a cabo durante siete días, y en particular se realizaron dos ferias de arte contemporáneo, ZonaMaco y Material. La primera es reconocida como la “feria más grande de América Latina”, y la segunda se ha ido ganando un lugar destacado gracias a tener una propuesta audaz, a ir generando una comunidad y al atraer un público más conocedor.

En este contexto, el pasado sábado 9 el diario El País destacó que ZonaMaco es una feria con poca presencia de artistas mujeres. Según el diario español, de los 635 artistas mostrados en la feria, sólo el 25 por ciento fueron mujeres. Ante este cuestionamiento en una feria que es dirigida por una mujer, Tania Ragasol, directora artística de la ZonaMaco, respondió: “Estamos trabajando para corregirlo. Estamos negociando la celebración de un premio”. ¿Con quienes estarán negociando? ¿Qué argumentos estarán siendo evaluados por ZonaMaco para tomar la decisión de hacerlo o no hacerlo? ¿No pueden hacerlo solos?

En contraste, ese mismo día, la feria Material, dirigida por dos hombres, reconoció a la mejor mujer artista de esta edición. El mismo sábado 9 se entregó un premio, patrocinado por la revista ELLE, con este propósito. El jurado para seleccionar a la ganadora estuvo conformado por dos curadoras extranjeras, Anna Goetz y Rebecca Lamarche-Vadel. La ganadora fue la artista oaxaqueña Berenice Olmedo.

El episodio me parece muy revelador, no siempre el “líder” es quien promueve las mejores prácticas de inclusión e igualdad en nuestra sociedad. En este caso, justamente es la feria menos “prominente” la que nos da un ejemplo de promover una mayor igualdad de género. Así es la vida, mientras unos piensan en cómo corregir errores, otros aciertan y toman el liderazgo.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.