Alarma desde las instituciones
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Alarma desde las instituciones

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Alarma desde las instituciones

12/02/2020
Actualización 12/02/2020 - 15:14

El mundo entero enfrenta un reto enorme para que nuestras democracias y el sistema económico en el que vivimos sobrevivan con el espíritu y el propósito que fueron creados. Así como el presidente López Obrador titula su último libro Economía moral, el más reciente blog del Financial Times se llama 'Dinero Moral' (Moral Money).

En el corazón de ambos títulos, al igual en el tema central del WEF 2020, Capitalismo de actores (Stake-holder capitalism), se manifiesta la cruda evidencia de la desilusión del sistema en las últimas décadas, incapaz de resolver los problemas de inequidad e injusticia social, así como la destrucción del medio ambiente.

En ese contexto, la semana pasada Trump fue absuelto por su Senado de haber actuado ilegalmente y violado la Constitución de los Estados Unidos. Fuimos testigos de cómo las instituciones traicionan el contrato social que les dio vida. De ahí la importancia del voto del único senador republicano, Mitt Romney, que junto con los demócratas encontró culpable a Trump.

También la semana pasada el Partido Demócrata rompió y modificó sus propias reglas y le permitirá a Michael Bloomberg participar en los debates rumbo a la elección primaria del supermartes en marzo. Con cientos de millones de dólares invertidos en su campaña, el único candidato que puede hacerlo (Sanders, Klobuchar, Warren, Biden tienen una fracción de esos recursos), el multimillonario financiero, exalcalde de NY, está camino a 'comprarse' la candidatura para competir contra Donald Trump.

El paradigma de la democracia liberal se está derrumbando frente a nuestros ojos. Ni el sistema económico ni las instituciones políticas están a la altura de los principios para los cuales fueron creadas: libertades, Estado de derecho y bien común. Ante el desmoronamiento vemos surgir autoritarismos, que equivocadamente se tachan de populismo. Gozando del apoyo de la mayoría ciudadana, Trump, Bolsonaro y Johnson reafirman su poder y fascinación por el control absoluto de sus países con la legitimidad de las instituciones, para imponer su visión del mundo. No es nada alentador ante los inmensos retos y metas que el sistema político-económico mundial se había planteado para esta década.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.