Parteaguas

Una buena semana para la CFE

Lo que esta semana también promete es que la CFE abra una ventana de oportunidad para protegerse financieramente.

Es una semana útil para el equipo de la CFE. No sólo le favorece una reforma energética que avanza en el Poder Legislativo, sino que ha pasado una tormenta que le abre la posibilidad de protegerse financieramente.

¿Derivará todo eso en beneficios para los usuarios?

Por principio, la iniciativa de ley podría quitarle de encima la indeseada competencia de productores de electricidad que atienden a fábricas y comercios, sus mejores clientes.

Muchas empresas se beneficiaron de una legislación que permitió la asociación entre clientes y proveedores para establecer proyectos de generación de electricidad.

Eso no sólo les redujo costos, sino que aumentó eficiencias, pues disminuyeron las interrupciones de energía.

Habrá que ver si la nueva legislación que avanzó ayer en la Cámara de Diputados contribuye a la eficiencia en precios y servicio. Los empresarios no son optimistas al respecto.

Lo que esta semana también promete es que la CFE, a cargo de Manuel Bartlett, abra una ventana de oportunidad para protegerse.

Los precios del gas natural en el mercado estadounidense regresaron a una situación de relativa normalidad.

Ayer, el hidrocarburo en el mercado del Henry Hub, ubicado en Texas y Louisiana –a donde llega todo ese 'espagueti' de ductos del Golfo de México– el gas cerró en 2.83 dólares, de acuerdo con datos recopilados por Bloomberg. Es el precio spot, ese que puede comprarse de última hora, el mismo que la semana pasada cotizó en casi 16 dólares.

También es posible comprar sin prisas, anticipadamente. Las compras del hidrocarburo para entregas en marzo se ubican en 2.88 dólares por millón de BTUs. Es un poco alto con respecto a los precios de 2.40 dólares que este mismo indicador tuvo el año pasado, pero mucho más conservador que los 3.30 dólares que tuvo hace una semana durante la locura de las heladas en Texas que apagaron la luz eléctrica en ese estado y en buena parte de México.

Comprar anticipadamente supone una suerte de protección similar a adquirir un seguro. Quien compra hoy para el mes entrante no se preocupará de un repunte en precios.

Es difícil que el 21 de marzo haya una nueva helada, claro, considerando que es el inicio de la primavera, pero el mercado de gas natural no se mueve sólo en función del clima, sino principalmente, de la demanda.

He expuesto aquí antes que la Agencia de Información Energética de Estados Unidos (EIA) vaticina precios por arriba de 3 dólares para lo que resta del año y el siguiente.

¿La razón? La creciente capacidad de las empresas instaladas en Estados Unidos de enviar el gas natural de ese país a casi cualquier lugar del mundo, gracias a nuevas instalaciones de licuefacción del hidrocarburo. Lo congelan para 'licuarlo' y comprimirlo, luego lo meten a un barco y el envío está listo para llegar a cualquier puerto con una terminal de regasificación para importar gas.

México, por ejemplo, tiene tres, una en Ensenada, Baja California; otra en Manzanillo, Colima y una más en Altamira, Tamaulipas.

Son las últimas dos las que en realidad atienden necesidades nacionales, pues la fronteriza es un negocio de la estadounidense Sempra, útil primordialmente en el mercado de California.

En noviembre, la CFE debió pagar el gas que llega en barco proveniente de Estados Unidos a razón de 6.73 dólares, la cifra pública más reciente disponible en sitios del gobierno del país vecino. Dependemos de ésas ahora que ya no se actualizan datos públicos nacionales desde 2018, en el Sistema de Información Energética.

Comparen eso con los 5.80 dólares que debió pagar el año pasado, según la EIA, y notarán que ese mercado de gas en barco empieza a crecer.

Consecuentemente ocurrió algo similar con el que llega por ducto. El precio que pagaron los mexicanos en noviembre fue de 2.82 dólares, por el mismo gas por el que pagaron 2.55 dólares un año antes. Hay una tendencia al alza en el precio de gas, más allá de heladas, pero es algo que ya debe estar atendiendo Edmundo Sánchez Aguilar, director de finanzas de la CFE, en esta buena semana para la compañía.

El autor es director general de Proyectos Especiales y Ediciones Regionales de El Financiero

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