Sobre el tuit de DiCaprio, antes de los Oscar
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Sobre el tuit de DiCaprio, antes de los Oscar

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Sobre el tuit de DiCaprio, antes de los Oscar

10/02/2020

El último “tuit” de Leonardo DiCaprio antes de los Oscar no tuvo que ver con películas. Más bien con la vida de todos.

Al momento de redactar este texto ignoro si el actor obtuvo el premio de la Academia a mejor actor y si como consecuencia de ello, pronunció un discurso relacionado con ese tema que él señaló en sus cuentas de redes sociales.

Ese último “tuit” previo a la ceremonia de anoche fue el siguiente:

“Antarctica just hit 65 degrees, its warmest temperature ever recorded”, refiere una nota del Washington Post que advierte: la Antártida, esa zona polar cercana a Chile y Argentina, alcanzó al inicio del mes 18 grados centígrados, la temperatura más cálida jamás registrada.

Hoy tenemos presidentes que, posiblemente por ignorancia, lejos de contener las fuentes de calentamiento del planeta, las promueven. Donald Trump en Estados Unidos empuja la economía del carbón; Jair Bolsonaro, en Brasil, la explotación del Amazonas; Andrés Manuel López Obrador quiere más refinación de petróleo.

Estas acciones ya tienen resultados. La Agencia de Información Energética del gobierno estadounidense informó el 7 de febrero que luego de una caída constante en el uso de carbón, esta tecnología entrará en una fase de estabilización para representar, junto con la nuclear, el 25 por ciento de la capacidad de generación eléctrica a partir de 2025, en la nación vecina.

Permanecerán funcionando pues, las plantas más eficientes. Pero los vecinos seguirán quemando carbón.

El mercado, la gente, afortunadamente para fines de sustentabilidad ambiental, responde de mejor manera.

Con todo y la abundancia de escépticos, los proyectos de generación de electricidad con fuentes renovables de energía se multiplican, inclusive la misma EIA informó una semana antes en un reporte una perspectiva optimista:

“La generación de electricidad a partir de fuentes renovables como la eólica y la solar pueden superar la nuclear y el carbón en 2021 y al gas natural en 2045.

“En la Perspectiva Anual de Energía 2020 (AEO2020), la proporción de energías renovables en la combinación de generación de electricidad de Estados Unidos aumentará de 19 por ciento en 2019 a por ciento en 2050” expuso la institución. Es decir, el carbón como fuente de electricidad permanecerá, pero finalmente deben rebasarlo el viento y el sol antes de la mitad del siglo.

Hay, empero, una fuente de energía que crece también rápidamente por su lógica ambiental, pero sobre todo económica.

Aquí expuse antes la gran oportunidad del gobierno de AMLO de contar este año con precios bajos del gas natural. Los más bajos del siglo.

La razón está en el explosivo crecimiento de la producción de petróleo en Estados Unidos, que viene acompañado de esos gases. Aunque pronto entrará en operación suficiente infraestructura para enviarlo por barcos a todos los continentes, por el momento no tienen en dónde ponerlo.

Deben venderlo a México o a Canadá, o de lo contrario, tirarlo, aunque eso en este planeta significa quemarlo o en el peor de los casos, “ventearlo”. Lo que dejan “ventear” es metano, más dañino que el bióxido de carbono para el efecto “invernadero” que provoca el calentamiento global como el que afecta a la Antártida y a todo el mundo. Más de 468 mil millones de metros cúbicos de gas natural quemó o “venteó” la producción estadounidense de hidrocarburos en 2018, tres veces más que en 2010. Es posible que el año pasado haya superado el medio billón.

Exxon Mobil reconoce su contribución y trabaja en la reducción del problema.

En México un lío similar lo provocan Pemex, sus proveedores y varios de quienes les compran gasolinas, que dejan escapar libremente vapores a la atmósfera en las estaciones de servicio, ahí junto a la bomba, por no pagar tecnología de recuperación. Es urgente que reaccionen ya.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.