Parteaguas

Mucho Tren Maya… ¿pero quién vio el nuevo ‘Barco Maya’?

Esta opción logística eleva las expectativas de llegada de inversiones en manufactura para la península sureña de México, a partir del T-MEC y el reacomodo de cadenas de suministro.

¿Han tratado de enviar algo por ahí? Ese tramo de bonita carretera arbolada entre Puebla y Veracruz es una suerte de rasuradora de envíos controlada por delincuentes.

Pero este año ocurre lo que en las clases universitarias describen como 'pensar fuera de la caja': si no puedes con la delincuencia de las carreteras... arma un puente sobre el mar.

Desde la primavera opera un servicio de envíos en barco que va desde Tampico hasta Guatemala, haciendo parada en Veracruz y en Progreso, Yucatán, que atiende también a Cancún; un puerto al día. No será el único, otra empresa viene en camino.

Parece un asunto simple, pero desde el siglo pasado que no hay envíos nacionales formales en barco. ¿Quién recuerda exactamente lo que es el 'cabotaje'?

La nueva estrategia no es accidental, ni aislada, la primera empresa que ya opera dichos envíos es Fletes Náuticos de México (FNM), conducida por Edgar López, armada por un conglomerado de inversionistas que incluye al Grupo Peninsular Industrial, de Rubén Peniche.

Inició impulsada inicialmente por el interés en el negocio, pero también en buena medida por el del gobierno ante la urgencia de quitar cuellos de botella al tránsito de mercancía y de… comida. Los productores de alimentos son constantemente atacados por criminales en los caminos.

Desde el año pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador encargó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes un plan de infraestructura de cabotaje en el país.

Un primer paso lo dieron en agosto con el trato entre Héctor López Gutiérrez y Alejandro García Bejos, coordinador general de Puertos y Marina Mercante y presidente de la Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo, respectivamente. Juntos firmaron un documento de aburrido nombre, pero de relevancia grande: Convenio de Concertación de Acciones para Fomentar el Desarrollo de la Marina Mercante.

La estrategia incluye iniciativas para modificar la Ley de Puertos, que no cambia desde 2016.

La segunda empresa en recorrer la vía marítima entre Veracruz y Progreso será Baja Ferries, de Ariel Pozo, que invirtió unos 65 millones de dólares en esta ruta y cuyas operaciones fueron retrasadas por la pandemia causada por el Covid-19. Autoridades regionales esperan que opere al final del verano.

Más allá de lo que facilite en el envío de comida en el país, esta opción logística eleva las expectativas de llegada de inversiones en manufactura para la península sureña de México, a partir del nuevo tratado comercial norteamericano, T-MEC, y el reacomodo de cadenas de suministro que saque la vuelta a ésta y a cualquier futura pandemia.

La fabricación de partes para aeronaves crece desde hace años alrededor de Mérida con empresas como PCC Airfoils.

Pero otras empresas manufactureras locales acumulan pedidos del sector automotriz y esperan el ensanchamiento de la oferta logística para atender a los fabricantes de aeronaves.

Ahí está Air Temp de México, una compañía propiedad de Jorge Habib Abhimeri, que produce sistemas de aire acondicionado y radiadores para Bombardier y Peugeot, en Umán, Yucatán; o Milsco, otra yucateca fabricante de las sillas de motocicletas Harley Davidson, que busca producir asientos de avión.

La expectativa de los accionistas de estas empresas es integrarse a cadenas de suministro de Airbus que instaló en Mobile, Alabama una planta de ensamblaje de los A320.

Está claro que las inversiones tardarán en caer en un contexto de incertidumbre como el actual, pero empresarios y el gobierno de Yucatán esperan que esta suerte de incipiente 'tren logístico marítimo' pueda llevar y traer piezas de cualquier tamaño y opere activamente para cuando brinquen las primeras oportunidades… tal vez este mismo año.

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