¿Miedo al Covid-19? Ya vienen los asiáticos
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¿Miedo al Covid-19? Ya vienen los asiáticos

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¿Miedo al Covid-19? Ya vienen los asiáticos

19/03/2020
Actualización 19/03/2020 - 9:36

Escucho en México varias hipótesis de conspiración asiática, esta vez, en esta nueva crisis de salud y económica marca Covid-19. Si esperan leer una de éstas aquí, eviten perder el tiempo.

Independientemente de que alguna de éstas resultase comprobada por la historia algún día, lo apremiante es reaccionar ágilmente con la información disponible hoy. Intento arrojar algo de luz.

Primero busquen en Google un par de palabras: Avigan y Favipiravir. La primera es la marca y la segunda es el nombre de un medicamento genérico japonés avalado clínicamente en China para tratar como antivírico precisamente contra el coronavirus.

The Guardian y la agencia oficial Xinhua entre otros medios internacionales, difundieron la declaración del funcionario chino Zhang Xinmin, directivo en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que valida una alta efectividad del tratamiento fabricado originalmente por Fujifilm Holdings, la empresa que se hizo famosa por su producción de rollos fotográficos, término en peligro de extinción.

Las acciones de la compañía japonesa aumentaron su precio 15 por ciento en tres días. Irónicamente, la empresa no podrá aprovechar al máximo su comercialización, pues la patente venció en China, en donde pueden fabricar genéricos de Favipiravir. En Japón, Fujifilm aparentemente podrá vender Avigan en exclusiva.

Atención, lo que expongo es la potencial cura que aún habrá que ver si llega pronto a todo el mundo, pero no es la vacuna para evitar el contagio del Covid-19. Eso va por otro camino.

Lo que deben ver también es la narrativa de China luego de que pudo contener el virus relativamente.

Sus agencias de promoción se encargan en estos días de difundir escuetamente un plan, o más bien, un cambio de planes. Le llaman la Campaña de Nueva Infraestructura. ¿Qué pretende? Enfocar a la sociedad de ese país en un crecimiento sostenible luego del aplanamiento de la curva de la crisis del coronavirus en ese país.

Le bajan a la inversión masiva en infraestructura y le apuntan a aquella enfocada en un par de sectores.

¿A qué le apuestan? A la ciencia de datos y a la red 5G que permite obtener estos masiva y rápidamente desde celulares como en el que probablemente leen este texto. Quieren tecnología de inteligencia artificial, vehículos autónomos y eléctricos, entre otras metas.

Un caso: en la provincia de Zhejiang cercana a Shanghái, viven casi 60 millones de personas. Ahí, la inversión en infraestructura de tecnología ocupará el 61 por ciento del total, el año pasado este sector ocupó 41 por ciento frente a los más tradicionales.

Van ejemplos. Xinhua reportó que el martes arrancó la construcción de las instalaciones de Alibaba Damo Academy, una empresa creada por el líder de Alibaba, Jack Ma, para resolver problemas por la vía de la innovación científica y tecnológica. Tiene la meta de que el grupo en su conjunto atienda a 2 mil millones de personas. Esta nueva sede de casi 3 mil millones de dólares estará en Hangzou, capital de Zhejiang.

Además, China aceleró la construcción de 250 mil estaciones de 5G antes de terminar el tercer trimestre del año.

Eso es adicional a la rebaja del 13 por ciento en tarifas de exportación a más de mil productos y del 9 por ciento a otros 380 bienes a partir de mañana y a la eliminación del pago de tarifas por construcción de puertos a cambio de agilizar las obras antes del 30 de junio.

Desde el distrito financiero de Nueva York me hicieron un comentario atinado: Cuando los países occidentales ponen de ejemplo a China, es que nos encontramos ante un nuevo mundo.

Los chinos tendrán una dura batalla frente a Silicon Valley, en California, pero no frente a países que continúen apostando a la producción de materias primas como el petróleo. Esos se apuntan como consumidores de todo lo nuevo. A la fila.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.