Las renovables rebasaron al carbón…
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Las renovables rebasaron al carbón…

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Las renovables rebasaron al carbón…

01/06/2020
Actualización 01/06/2020 - 11:11

Debieron pasar 134 años para que los estadounidenses pudieran difundir ese mensaje.

Fue lanzado el jueves por la Agencia de Información Energética (EIA, en inglés) de ese país y así expuesto puede generar confusión.

Sí existe una revolución en la generación de energía renovable, incluso en México, en donde 13 mil 437 tiendas OXXO, por ejemplo, ya son abastecidas con 'fuentes limpias', de acuerdo con el reporte Contenidos de Sostenibilidad 2019 y es en ese término en el que conviene concentrarse.

José Antonio Fernández Carbajal, presidente de Grupo FEMSA, rara vez carga papeles en la mano, pero éste tema le gusta revisarlo con gráficas expuestas en una hoja impresa. Un 73 por ciento de las necesidades comerciales e industriales de energía de ese consorcio se abastecieron el año pasado con aquella proveniente del Sol o del viento, que no emiten carbono a la atmósfera.

Es un caso. No es posible conocer los datos nacionales oficiales actualizados, pues desde el inicio del presente sexenio el gobierno federal dejó de hacer públicas esas estadísticas en el Sistema de Información Energética de la Secretaría de Energía, a cargo de Rocío Nahle.

Hasta 2018, las renovables participaban con 15 por ciento de la generación de energía eléctrica. Eso considera la electricidad proveniente de geotermia, el Sol, el viento y las hidroeléctricas.

En Estados Unidos la estadística no sólo contempla la generación de electricidad sino también la energía necesaria para los automóviles, por ejemplo.

Allá, la solar, la eólica y la proveniente de hidroeléctricas, ofrecen poco más de 5 por ciento del consumo total de energía de ese país, pero sumadas a la quema de combustibles como el etanol y la madera proveniente de aserraderos, la aportación de los renovables superó el 11 por ciento al cierre de 2019.

Vamos, las renovables que cuentan en ese país no necesariamente evitan la emisión de carbono a la atmósfera, por lo que resulta difícil llamarlas 'limpias' a todas.

De cualquier manera, su volumen es mayor por primera vez al de la energía producida por la quema de carbón proveniente de minas, cuyos recursos son finitos. Eso no ocurría desde 1885.

“En comparación con 2018, el consumo de carbón en los Estados Unidos disminuyó casi un 15 por ciento, y el consumo total de energía renovable creció un 1 por ciento”, expuso el jueves la EIA estadounidense.

“Históricamente, la madera fue la principal fuente de energía de Estados Unidos hasta mediados de 1800 y fue la única fuente renovable de energía a escala comercial en los Estados Unidos hasta que las primeras centrales hidroeléctricas comenzaron a producir electricidad en la década de 1880”.

Las primeras estimaciones de la EIA datan del año 1635.

Lo promisorio del cambio en Estados Unidos radica en las fuentes de energía de más rápido crecimiento, que son la solar y la del viento.

El aumento no sólo se debe a razones ambientales en la mente de los compradores, sino económicas y de diseño.

Los paneles solares hoy son más baratos y productivos que los de inicio del siglo y algunos tienen características nuevas, como la de flexibilidad, o la de ser traslúcidos.

Además, la disponibilidad creciente de baterías para las casas o la industria provocan la factibilidad de desconectarse por completo de la red eléctrica pública.

El más claro representante de esa revolución es Elon Musk, fundador y líder de Tesla y de SpaceX, que el sábado puso un cohete en órbita.

Tesla cerró 2019 con ingresos por 24 mil 578 millones de dólares y aún en este complicado 2020, sus ventas crecen a una tasa de 32 por ciento, de acuerdo con estadísticas recopiladas por Bloomberg.

En esa revolución, como en otras en marcha, México se apresta a ser consumidor y no generador de tecnología.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.