Parteaguas

El gran paquete de la maestra Delfina

El proyecto mexicano persigue puntualmente la preparación de gente que sea útil al sector aeronáutico urgido de eficiencias en el diseño de aeronaves.

A finales del mes busquen la agenda de la secretaria Delfina Gómez, si quieren encontrar algo que les dé aliento entre tanto malestar pandémico.

En la SEP que ella encabeza heredó un gran paquete de su antecesor Esteban Moctezuma.

La herencia en cuestión consiste en un plan tangible del gobierno federal y de ciertos estados para entrenar a jóvenes en habilidades que les concedan muy posiblemente mejores salarios que los de sus padres. Ellos podrían conseguir plazas que hoy están muy demandadas, pero no encuentran talentos en México que las cubran.

Van ejemplos: diseñador para Walt Disney; controlador de planta para Eaton; gerente de proyecto para Diageo y otras 137 posiciones que ayer estaban disponibles solamente en la red social Linked In, para quien sepa de 'pensamiento sistémico' o 'systems thinking' en inglés.

El programa gubernamental comenzará a estrenar laboratorios este mes en Baja California, Chihuahua, Estado de México, Hidalgo, Nuevo León, Querétaro, Sonora y Yucatán, entidades en las que las compañías solicitan profesionales en técnicas que hoy no tienen los mexicanos, quienes acuden mayoritariamente a las universidades a aprender sobre derecho, por ejemplo.

El proyecto mexicano persigue puntualmente la preparación de gente que sea útil al sector aeronáutico urgido de eficiencias en el diseño de aeronaves, en una era en la que la innovación contempla viajes al espacio exterior, literalmente, como los que prepara Virgin, pero también la búsqueda de ahorro de combustible o incluso la posibilidad de prescindir de éste, usando la energía del sol.

La preparación que viene para los mexicanos y que aquí detallaré próximamente, contempla otras habilidades como la de 'colaboración a través de gemelos virtuales', que permite generar las herramientas para que un par de ingenieros en dos lugares diferentes trabajen en la reparación o diseño del mismo motor en ese instante; o a dos médicos distantes uno del otro, analizar un cerebro expuesto de un paciente vivo en un quirófano.

También mecatrónica para robots, ciencia de materiales y energías renovables.

De esto se habla poco en Palacio Nacional y eso lo expuse aquí esta semana cuando destaqué de la necesidad de tener un nuevo presidente Andrés Manuel López Obrador que empuje éste como un programa estrella de su administración y que le provea de los recursos necesarios, que no son muchos.

El tren que dejó andando Moctezuma y que recibió la secretaria Gómez está apoyado por gobernadores y contempla una colaboración con el gobierno francés y con la empresa de ese origen, Dassault Systems, dirigida por Charles Edelstenne, que ofrece entrenamientos en línea, que convocarán a mujeres y hombres en ubicaciones nacionales que en breve tendrán centros llamados 3D Experience Learning Center.

El programa fue presentado el 15 de julio durante una conferencia pública virtual que hizo poco ruido.

Pero algunas empresas sí están montadas en estas actividades.

La poderosa Microsoft establece en el país tres centros de almacenamiento de datos en ubicaciones secretas, a la par de un programa paralelo para el entrenamiento de mexicanos. Almacenarán justamente la información que acumulen las nuevas industrias, amén claro, de ese video que ustedes subieron en su cumpleaños para que lo vieran sus amigos.

El plan de Microsoft representa una inversión por mil 100 millones de dólares que también serviría de estandarte para refrescar la perspectiva estratégica del mandatario mexicano.

El tema da para mucho y aquí detallaré más. Mientras, no pierdan de vista este paquete de la maestra Delfina.

El autor es director general de Proyectos Especiales y Ediciones Regionales de El Financiero

COLUMNAS ANTERIORES

Nadie podrá pararlo
Harari advierte: están siendo colonizados

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.