A Yucatán le faltaba gas, en eso llegaron los norteños
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

A Yucatán le faltaba gas, en eso llegaron los norteños

COMPARTIR

···
menu-trigger

A Yucatán le faltaba gas, en eso llegaron los norteños

08/01/2020
Actualización 08/01/2020 - 10:46

Ya es 2020, pero hablemos de cuando recién terminaba la Semana Santa. De pronto, una noche los restaurantes, los bares y todas las tiendas del Centro quedaron en penumbras en Mérida.

El tercer apagón de 2019 también 'apagó' las propinas a todos los meseros el 22 de abril en una ciudad que despierta al turismo, anteriormente opacada por su vecina Cancún.

El ruido mediático de esos días que aludió la escasez de gas natural para alimentar las plantas de generación de la CFE en la península, impidió escuchar el paso contundente de la familia Issa Tafich, fundadora del coahuilense Grupo Simsa.

En Yucatán, ese avance abrió una brecha que derivó en la instalación paralela a una nueva vía férrea, de un gasoducto de 19 kilómetros que atraviesa tres municipios: Umán, Samahil y Hunucmá.

Esta última población, en cuestión de cinco años fue sede de inversiones por una cifra que el estado en su conjunto difícilmente observa en una década: el equivalente a mil millones de dólares.

Esa friolera la aportaron principalmente tres compañías en igual número de instalaciones: AB Inbev, más conocida por su Corona, su cerveza Montejo o por su Grupo Modelo; la productora de carne de cerdo Kekén, de Grupo Kuo y finalmente, Envases Universales.

Su apuesta forma parte de una estrategia gubernamental de industrialización iniciada por los yucatecos durante el sexenio del gobernador priista Rolando Zapata y continuada en el del panista Mauricio Vila, quien mantuvo en su cargo al mismo secretario estatal de Fomento Económico y Trabajo, Ernesto Herrera Novelo.

A dicha cruzada se sumó el Grupo Simsa que mediante una subsidiaria llamada Migas Natural, ya suministra justamente gas natural a la cervecera y está en negociaciones con Kekén y Envases Universales.

El paso siguiente, anticipan sus directivos, es proveer a negocios y casas de la zona norte de la ciudad de Mérida, centro de la actividad comercial e inmobiliaria de la capital del estado.

En esa población se encontrarán con Engie, que dirige Fernando Tovar.

Esta empresa basada en La Défense, Francia, invierte desde el año pasado en la introducción de una red de ductos sobre el Periférico de la capital de Yucatán con la intención de suministrar su producto en casas particulares iniciando en la colonia Residencial Pensiones, al norponiente de la ciudad.

La llegada de esta oferta supone una sorpresa para los yucatecos habituados a la compra de gas LP, quienes ahora tendrán la alternativa de consumir gas natural entubado hasta su casa mediante el pago de un recibo similar al que les envía la CFE.

Tanto Grupo Simsa como Engie aseguran que tienen garantizado el suministro de gas necesario para sus operaciones en Yucatán, pero ante la ausencia de infraestructura para importar vía marítima directamente en la península, ese combustible solo puede venir de redes de Pemex o indirectamente, de la CFE, que contrató ductos para traerlo desde Estados Unidos.

Si bien lo anterior genera incertidumbre ante la incapacidad de ambas compañías de invertir aceleradamente, la circunstancia energética regional ofrecerá detalles a fin de mes.

El presidente local de Canacintra, Alberto Abraham Xacur, encabeza la convocatoria a la Segunda Expo Foro de Energía Yucatán 2020, que el 24 y 25 de enero reunirá a analistas y expositores del sector en el Centro Internacional de Congresos, en la zona hotelera de Mérida. Ahí habrá información, seguramente.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.