Parteaguas

¿A Carstens ya le gustó la Blockchain?

El gerente general del Banco de Pagos Internacionales indicó en un documento que grandes sectores del sistema financiero están estancados en el pasado.

El más famoso experto en finanzas de México, Agustín Carstens, firmó y publicó un documento este mes. El gerente general de Banco de Pagos Internacionales intituló su texto así: Finternet: the financial system for the future”.

Coincidentemente lo lanzó en estos días en los que México celebra su Convención Nacional Bancaria en Acapulco, el encuentro anual en el que a los banqueros del país nomás les falta bailar tomados de las manos.

Este documento de 44 páginas incluye una introducción que menciona un mea culpa.

“Grandes sectores del sistema financiero están estancados en el pasado. Muchas transacciones todavía tardan días en completarse y dependen de una compensación, mensajería y sistemas de liquidación.

“Algunos incluso implican rastros físicos en papel. Incluso dentro de los países, la falta de interconexión adaptativa significa que las diferentes partes del sistema financiero a menudo no se comunican entre sí”, advierte Carstens junto con el coautor del documento, Nandan Nilekani, un gran emprendedor indio experto en tecnología.

Ambos reconocen que los avances de la tecnología digital transformaron cómo compramos y cómo consumimos noticias. Tareas que antes eran costosas como hacer una llamada telefónica al extranjero o reservar hotel ahora solo necesitan de un smartphone con saldo y una tarjeta.

El despliegue generalizado de sistemas de pago rápidos y móviles provocó que comprar sea más fácil, barato y seguro.

Los bancos no han ido a la par. No han cedido el control a la gente. Quizás no lo hacen porque no les urge hacerlo. Los bancos tienen márgenes de utilidad netos por encima del 20 por ciento. Valga una comparación brusca: los productores de coches como Ford o GM celebran un margen neto que siquiera se aproxime al 10 por ciento.

Los estadounidenses dicen: Don’t fix it if it’s not broken. No lo arregles si no se descompuso.

Pero llegó la competencia que ofrece servicios de bajo costo, como lo hace Nubank y les gana mercado en el terreno de tarjetas de crédito, o bien la blockchain, esa tecnología que utilizan para intercambiar bitcoin o ethereum para enviar dinero a todo el mundo a un bajo costo.

Lo más importante: ¡Carstens menciona la ‘tokenización’!

Lo que propone el exsecretario de Hacienda convertido ahora en máxima autoridad bancaria mundial es lo siguiente: “Una visión para Finternet: múltiples ecosistemas financieros interconectados entre sí, muy parecidos a Internet, diseñados para empoderar a individuos y empresas colocándolos en el centro de sus vidas financieras”.

Una forma de conseguirlo es mediante la ‘tokenización’, que Carstens menciona 97 veces en su texto. Llevado a una simplificación máxima, es como ponerle una medalla inviolable a tu mascota para que todos sepan quién es el dueño y dónde vive.

Quienes nacieron este siglo no entienden las penas que pasaron nuestros padres solo para transferir dinero de un banco a otro. Era casi tan complicado como es hoy hacer los trámites para vender una casa.

Imaginen que ahora podrían ‘poner’ una etiqueta digital inviolable a cada casa para que pueda comercializarse como hoy compran unos zapatos en línea. Técnicamente ya es posible mediante la blockchain de ethereum, pero antes debe pasar por cambios regulatorios. Carstens propone:

“Los ‘Unified Ledgers’ o ‘libros de contabilidad unificados’, un importante componente de Internet, son un vehículo prometedor para hacer realidad nuestra visión de un futuro sistema financiero eficiente. Se trata de plataformas digitales que reúnen múltiples mercados de activos financieros, como dinero del banco central tokenizado al por mayor, depósitos de bancos comerciales tokenizados y otros activos tokenizados, incluidas acciones de empresas, bonos corporativos o gubernamentales y bienes raíces, por nombrar solo algunos”.

Agustín Carstens no menciona en lo absoluto blockchain, pero solo eso faltó. Es la tecnología que haría posible todo lo anterior, pero claro, eso significaría echarse encima a los bancos, porque podría quitarles parte del control del sistema y buena parte de lo que los hace rentables.

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