Parteaguas

Están buscando ‘marcianos’ mexicanos

La empresa de servicios Accenture busca mexicanos que conozcan y quieran trabajar con herramientas basadas en inteligencia artificial generativa.

Es gigante, es la empresa de servicios Accenture y busca mexicanos, mucha gente que conozca y quiera trabajar con herramientas basadas en inteligencia artificial generativa.

Hablé este miércoles con su líder global de inteligencia artificial (IA), Lan Guan, y me avisó que México se convertirá en un ‘hub de IA’. Vamos por partes.

¿La inteligencia artificial es un hype, no? ¿Y qué rayos es un hype? Digamos que para los estadounidenses es una promoción extravagante o intensiva, que implica afirmaciones exageradas con la intención de generar entusiasmo o interés. ¿La IA generativa es un hype? No creo.

Sospecho que algunos individuos no tomaron el tiempo para investigar bien sobre el asunto y refugian su ego en ese término, hype, como medio de defensa. Piensen incluso en el caso de un inversionista relevante y respetado profesor de la NYU, como Scott Galloway.

Esta semana publicó su podcast ‘The Prof G Pod’ en el que abordó el impresionante ascenso de ARM, una empresa inglesa dedicada al diseño de chips o semiconductores.

En lo que va de este joven 2024 ya subió 71 por ciento y alcanza un valor de 77 mil millones de dólares. Eso es casi el doble del valor de General Motors, solo como referencia.

Al argumentar el hype que baña el repentino incremento en ARM, Galloway y su invitado, Ed Elson, revolvieron el mole con el guacamole.

Perdonen ustedes estos detalles: Escépticos coincidieron en que la apreciación se basó en que la gente asocia a esta compañía con la inteligencia artificial, cuando en realidad no está vinculada con esa actividad. Que ARM hace productos para CPUs… no para GPUs como los que fabrica Nvidia y que estos últimos son ‘chips’ y que por eso el valor es insostenible... vaya, nada de lo anterior tiene sentido.

ARM diseña chips que sí sirven para procesar IA. Eso es todo.

Pero inversionistas sofisticados salen con discursos cantinflescos para explicar por qué no invirtieron a tiempo en ciertas empresas de IA. ¿Qué podemos esperar de los demás?

La cosa es sencilla: si hay una herramienta económica que me facilite resumir en 10 segundos un documento cuando tengo poco tiempo, o redactar atinadamente en un lapso similar una presentación que debo entregar ya… ¿por qué no la usaría?

Ya ni hablemos de lo que la IA puede hacer por la ciberseguridad de una escuela o un banco o por la producción de películas de Hollywood.

Por eso, Accenture, un conglomerado que factura más de 5 mil millones de dólares mensuales, está buscando gente que pueda explicar a directivos y dueños de compañías cómo facilitarse la vida usando la IA.

En México buscan a quienes sean capaces de escuchar y comprender a clientes y que además conozcan y entiendan ese mundo digital alternativo creciente de aplicaciones basadas en IA, una suerte de Marte en la tierra. ‘MarcIAnos’ convencidos de que esto no es un hype, sino una estructura transversal que toca todas las prácticas.

Accenture lanzó en noviembre seis ‘Gen AI Studios’ en Norteamérica. En Chicago, Houston, New York, San Francisco, Toronto y Washington, DC. Viene el turno de México, en donde repartirá esfuerzos al menos en la capital del país y en Mérida.

Estos estudios de IA generativa permitirán a sus clientes mexicanos explorar casos de uso en el sector financiero o del comercio, por ejemplo, tal como en Houston se ha especializado en el sector petrolero y energético en general.

“Espero que la próxima vez que esté aquí vea a 500 personas trabajando en IA”, me dijo Lan Guan, quien es originaria de China, se graduó como ingeniera computacional por la Universidad de Michigan y acumula 21 años en Accenture. “Estoy bastante segura de que hay mucha gente en ese nivel tratando de comprender y aprender sobre la IA”, añadió. Deben ser marcianos, a la luz de los escépticos.

“Me gustaría ser consultor en implementación de IA en distintos negocios, optimizándolos”, me dijo ayer Lorenzo, un alumno de ingeniería industrial de la Universidad Anáhuac, cuando me consultó sobre estos temas. ¿Cuántos más hay como él? Los están buscando.

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