Parteaguas

¿Por qué se quieren ir a Mérida?

Hay una lista de logros de la sociedad yucateca, citados ayer durante el Quinto Informe de Gobierno de Mauricio Vila: más empleos, crecimiento y universitarias que nunca.

Evidentemente es la Ciudad de México la que más atrae gente. ¿Pero qué hay de otras urbes, como Monterrey, Querétaro o… Mérida?

En 2018 Yucatán tenía poco más de 2 millones de habitantes, en esos días, el panista Mauricio Vila Dosal estrenaba su gubernatura y durante una entrevista me dijo que entre locales y recién llegados, la población crecería en 200 mil personas.

Eso significa 600 habitantes más por semana, una cuadra llena de gente que decide encarar el calor, los eficientes moscos vespertinos capaces de atravesar la ropa, y la barrera geográfica de los mil 200 kilómetros que los separan del centro del país.

La realidad se impuso. El censo del Inegi de 2020 contó 2 millones 380 mil ciudadanos en el estado, lo que quizás sobrepasó las estimaciones iniciales. Ayer, después de cinco años de gestión, Vila anunció que ya se va. ¿Su gestión impulsó el arribo voluntario de mexicanos a este estado peninsular?

No hay nuevos datos poblacionales, pero en este país que enfrenta la inquietud de la amenaza de violencia, una entidad que ofrece más seguridad que la de ciudades europeas, resulta obviamente atractiva.

La evidencia empírica que brindan las calles cada vez más saturadas y el precio de las casas de Mérida que aumenta por encima de Monterrey y del promedio nacional, aporta pistas. Otras, las concede Jaime Sobrino:

“Las ciudades con mayor saldo migratorio fueron Monterrey, Querétaro, Tijuana, Mérida, Juárez, Cancún, Aguascalientes y Guadalajara. Su atracción neta se explica por el dinamismo de su mercado metropolitano de trabajo, su posición geográfica y la calidad de vida que ofrecen. Son las ciudades más competitivas del país”, indica un estudio elaborado por este investigador del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales (CEDUA), basado justamente en datos censales.

¿Por qué aparece Mérida en este reducido grupo entre 100 ciudades con más de 100 mil habitantes en México?

Hay una lista de logros conseguidos por la sociedad yucateca, citados ayer durante el Quinto Informe de Gobierno de Vila: más empleos que nunca, más crecimiento que nunca, más mujeres universitarias que nunca… Cada uno acompañado de números.

Pero hay un comentario por encima del resto: en Mérida es posible llegar en 20 minutos a casi cualquier lado, más importante: a cualquier hora, sano y salvo. Haya o no haya luz de día.

La seguridad la defienden policías del estado cuyo sueldo creció 50 por ciento en 2019 y 10 por ciento más anualmente en 2022 y 2023.

El costo de perder su empleo no se limita al salario, a diferencia de otros cuerpos policiacos, tienen acceso al Infonavit, instituto al que le pagan su casa. Sus hijos pueden ir a la universidad que prefieran, incluso privada, a cargo del gobierno local.

Economía y seguridad son dos puntales del funcionamiento de un estado en el que la gente lo quiere así. El IMCO le concede a Mérida el primer lugar en derecho y sociedad.

El secretario de Seguridad Pública, Luis Saidén Ojeda, y el de Fomento Económico, Ernesto Herrera Novelo, llegaron en administraciones priistas y el pragmatismo del estratega Vila permitió la continuidad que ahora se manifiesta en el constante arribo de inversiones (Heineken, Gruma, Kuo, Amazon, Chedraui, Walmart, Modelo, Airbus) y un plan para que llegue el futuro por la vía de la educación tecnológica y de un puerto Progreso ampliado.

El Yucatán panista negoció con la federación morenista y la mancuerna le dio el paso para dejar de ser una entidad dependiente de la Ciudad de México y convertirse en una que ahora recibe empleos de inversiones privadas en manufactura y servicios.

Tiene retos, como el cuidado del mar y de una selva que colindan con coladeras urbanas, pero también resistir la amenaza vecinal creciente de un Quintana Roo sin orden y un Campeche que se descompone socialmente.

Viene una elección clave para los yucatecos que decidirán si cambiarán algo y para los que llegaron justamente por la situación en la que están las cosas. Está en su sociedad, ahora heterogénea, cuidar la paz en la que viven al menos 2.3 millones de personas.

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