Parteaguas

¿Qué hicieron ayer Banxico y Hacienda?

Las máximas autoridades financieras del país dijeron que no quieren las criptomonedas en su sistema y que ustedes no podrán comprarlas en el banco.

Deben quedar claras dos cosas: comprar bitcoin o ethereum sí implica un riesgo para quien decide hacerlo, puede perder dinero si lo usa como inversión, pero legalmente el gobierno no puede prohibir comprar esas u otras criptomonedas. No lo prohibió ayer, aunque envió un mensaje desde la Secretaría de Hacienda y el Banco de México que dio la impresión a algunos de que así fue.

Lo que sí expresaron las máximas autoridades financieras del país es que no quieren las criptomonedas más populares en su sistema y que ustedes no podrán comprarlas en el banco. Eso no es necesariamente bueno.

Primer, ¿qué diablos son las criptomonedas? Es por principio un mal nombre. Son bytes. En este loco mundo ustedes pueden comprar bytes o información digital que nadie puede duplicar (lean sobre blockchain) y ese solo hecho puede darle valor. Quienes compran criptomonedas compran confianza. Su valor puede subir o caer, pero lo que ha mostrado el mercado es que mientras más confianza y compradores, más valor ganan. Puede sonar estúpido hasta que se le compara con el oro. Este es un metal poco útil en la industria cuyo valor radica en la confianza de quien lo tiene.

Lo más irónico es que los que más oro ‘poseen’ probablemente no tengan en su poder un solo lingote.

Muchas instituciones y posiblemente el Banco de México, no tienen torres de oro como pudo imaginarlo quien vio la serie de La Casa de Papel. Lo que muchos bancos poseen son documentos digitales que validan la compra de ETFs.

Los ETFs (Exchange Traded Funds) son fondos en poder de grupos financieros que en teoría (es casi pura confianza) sí compran oro y esas transacciones son guardadas también en pedazos de información digital que no quedan vigiladas por un sistema de Blockchain, sino al cuidado de empleados y máquinas del mercado de valores y de los bancos.

Como ustedes han leído, los bancos no siempre pueden detener a los hackers.

La confianza que genera el blockchain provocó una revolución: las criptomonedas.

Esas criptomonedas que ayer rechazó el Banco de México en su sistema, están siendo revisadas por el banco que imprime los dólares: la Reserva Federal. Esta institución prepara algo muy parecido a una:

“Hemos estado monitoreando cuidadosamente y adaptándonos a las innovaciones tecnológicas que ahora están transformando el mundo de los pagos, las finanzas y la banca”, dijo su líder Jerome Powell hace un mes.

“Esta tecnología también ofrece nuevas posibilidades a los bancos centrales, incluida la Fed. En particular, permite el desarrollo y la emisión de monedas digitales del Banco Central, o CBDC. Un CBDC es un nuevo tipo de pasivo del Banco Central emitido en forma digital. Si bien se pueden usar varias estructuras y tecnologías, un CBDC podría diseñarse para que lo use el público en general”, expuso el presidente de la Reserva Federal el 20 de mayo.

No parece que el Banco de México vaya a proponer su propia criptomoneda y lo que dejó ver con su comunicado (https://bit.ly/2UdNqCU) es que no quiere tampoco que un creyente de las mismas como Ricardo Salinas Pliego, ofrezca bitcoin en su Banco Azteca, como lo propuso el empresario en su cuenta de Twitter el domingo pasado.

“Bitcoin es una buena forma de diversificar tu portafolio de inversión y creo que cualquier inversionista debería ponerse a estudiar sobre las criptomonedas y su futuro. En @BancoAzteca estamos trabajando para traerlas a nuestros clientes y seguir promoviendo la libertad”.

Cerrar el paso a los bancos en este mercado abre una carretera para que la mexicana Bitso, de Daniel Vogel, aumente su presencia como líder vendedor de este producto… y eso probablemente eleve el valor de esta compañía que ya alcanzó 2 mil 200 millones de dólares. Bien por él y sus accionistas.

Con ello tiene la ventaja de ofrecer de facto, por ejemplo, el envío de remesas al país por medio de la compra de bitcoins.

Nada detiene a un paisano de comprar esa criptomoneda en Estados Unidos con su celular, transferirla a su familia y cambiar eso acá por pesos o dólares, sin trámites pesados y sin comisiones altas. Ese servicio no llegará a los bancos, no todavía, según lo dicho ayer por Hacienda y el Banco de México. No habrá mucha competencia y eso no es necesariamente bueno.

El autor es director general de Proyectos Especiales y Ediciones Regionales de El Financiero.

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