Las incertidumbres no veranean
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Las incertidumbres no veranean

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Las incertidumbres no veranean

23/07/2019
Actualización 23/07/2019 - 13:38

Comienza el periodo de bajos volúmenes en los mercados. Sin embargo, el contexto externo y local parece que no va a salir de vacaciones. Se encuentran calendarizados diversos eventos en las semanas siguientes que no dejarán parpadear a los mercados financieros. En el ámbito local, destaco al menos cuatro eventos a materializarse en las siguientes cuatro semanas. Dichos eventos tendrán un impacto importante en la realidad macroeconómica, fiscal, monetaria y posiblemente crediticia de México con una influencia más allá de la inmediata.

Primero. Antes de que Banco de México se reúna para su siguiente decisión de política monetaria, en agosto, tendremos al menos un par de datos adicionales de inflación. Los datos de la primera quincena de julio serán publicados el 24 de julio y aquellos correspondientes al resto del mes el 8 de agosto. Considero muy probable que estas cifras evidencien que la inflación subyacente continúa mostrando una fuerte permanencia en un nivel cercano al 3.9 por ciento y, por ende, Banxico no podría relajar la guardia en ese frente. Es cierto que los factores que han mantenido a la inflación relativamente alta son de carácter temporal, pero comienzo a sospechar también que la inflación subyacente nos podría estar sugiriendo la presencia de importantes friccionalidades a la baja -quizás de carácter más estructural.

Segundo. En las próximas semanas tendremos un evento clave para el escenario de crecimiento económico de este año. Las cifras del crecimiento del Producto Interno Bruto para el segundo trimestre del año se publican el próximo 31 de julio. Se relevancia subyace en que de materializarse una variación trimestral negativa, por marginal que pudiera ser, se confirmaría que México se encuentra en recesión (de acuerdo a la definición estándar de dos trimestres consecutivos con variaciones trimestrales negativas). Es importante señalar que el dato es un dato oportuno, sujeto a revisiones. No obstante, las repercusiones de corto plazo podrían ser importantes.

En lo personal, creo que no se presentará dicha variación negativa, lo cual no obstaría para diagnosticar que la economía mexicana se encuentra en una fase de desaceleración generalizada, la cual podría llevar a un crecimiento de solo 1 por ciento en el año. Previo a la fecha arriba mencionada, tendremos un adelanto sobre el desempeño económico durante el segundo trimestre del año: las cifras de mayo del indicador global de actividad económica (IGAE) se liberan el 26 de julio.

Tercero. El próximo 30 de julio tendremos cifras para toda la primera mitad del año respecto al balance público. Sin duda será una escala clave para evaluar su comportamiento. En específico reevaluar la probabilidad de cumplir con el objetivo de 1 por ciento de superávit primario y confirmar el grado de restricción fiscal observada durante ese periodo. Con cifras a mayo, sabemos que el gasto se ha contraído en 5 por ciento a tasa real anual y que a su interior la inversión física ha hecho lo propio en casi 20 por ciento. Dicho comportamiento recuerda a los primeros seis meses de desempeño fiscal durante la anterior administración y a sus consecuencias en términos de menor crecimiento económico.

Cuarto. Todo lo anterior sería tomado en cuenta por Banco de México en su reunión de política monetaria calendarizada para el 15 de agosto. No parece que sus dilemas se vayan a relajar de aquí a esa fecha. Creo que la Junta de Gobierno se encontrará con una inflación subyacente terca por arriba del objetivo del 3 por ciento y con una desaceleración económica (o quizás hasta recesión) a la que no sería obvio cómo responder. Mientras que la mera desaceleración elevaría la probabilidad de que Banxico recorte su tasa de referencia; sus posibles impactos en términos de menor recaudación, deterioro de razones fiscales y mayor probabilidad de recortes en calificación crediticia seguirían llamando a la cautela.

En un contexto así no creo que Banxico opte por recortar la tasa de referencia (aún si la Fed lo hace unos días antes). No obstante, será una reunión retadora para los miembros de la Junta y quizás definitoria para que el club de las 'palomas' tenga al menos dos miembros votando por recorte.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.