Las cinco señales de Banxico
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Las cinco señales de Banxico

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Las cinco señales de Banxico

12/05/2020
Actualización 12/05/2020 - 12:36

Banxico volverá a tomar una decisión de política monetaria este mismo jueves 14 de mayo. Hay poco que especular respecto a la dirección de dicha decisión. Sería muy complicado anticipar una elección que no fuera continuar relajando las condiciones monetarias a nivel local -de cara a una recesión que se vislumbra muy profunda. Sin embargo, creo que hay mucho más que discutir respecto a lo que podría ser incluido y no en el comunicado. Destaco a continuación cinco elementos centrales.

Primero, para mí la gran sorpresa de la anterior decisión de recorte sorpresivo en la tasa de fondeo no fue su materialización fuera de calendario, sino el hecho de que hubiese surgido de una decisión por consenso. En específico, me sorprendió no encontrar al menos un voto a favor de una acción más decidida o advirtiendo sobre la necesidad de acelerar el esfuerzo de relajación monetaria. Esta vez creo que la probabilidad de observar un desacuerdo es alta -al menos un voto o comentario a favor de un esfuerzo más osado de recorte en el fondeo. Lo anterior ante la evidencia global y local relacionada con el fuerte choque económico que comienza a reflejarse en las cifras económicas de marzo y abril tanto fuera como dentro de México.

Segundo, considero difícil suponer que el tono del comunicado se volcará del lado 'paloma' -lo cual resultará increíble para muchos-. Percibo que, en el caso de la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno, se mantiene la convicción de que el diferencial de tasas de interés respecto del exterior no es tan amplio como parece (una vez descontada la prima de riesgo). Es decir, creo que la mayoría de los miembros de la Junta continúa muy preocupado respecto a la posibilidad de que las acciones del Banco Central detonen mayor volatilidad en los flujos de capitales.

Tercero, la magnitud del recorte en la tasa de referencia parecería tener 50 puntos base como piso. Desde mi muy particular interpretación del consenso reinante en la decisión anterior, se habría alcanzado un acuerdo entre gradualistas y acomodaticios en implementar recortes consecutivos de 50 puntos base con la mayor periodicidad posible. Así, el nuevo gradual habría pasado de recortes de 25pb a ajustes de 50pb. Aprovecho para subrayar que estaré pendiente de cualquier referencia que me permita confirmar que vienen más ajustes a la baja en cada uno de los siguientes meses de manera consecutiva, exista o no una reunión calendarizada.

Cuarto, me atrevo a pensar que la incertidumbre respecto al signo del balance de riesgos sobre la inflación estaría a punto de desaparecer. Cabe recordar que, desde hace ya varios meses, Banxico ha optado por reconocer que no logra identificar si los riesgos al alza en la inflación son menores, iguales o mayores a aquellos que empujarían a la inflación hacia la baja. Mi convicción es que tal balance podría ser reconocido como negativo. Es decir, se reconocería que la apertura de la brecha de producto hacia territorio profundamente negativo, adicional a los bajos precios de la energía, podrían más que compensar las presiones al alza en precios.

Cinco, algo que también espero es que Banxico continúe reservándose cualquier señal de profundidad o tasa terminal en el proceso de recorte en tasas. Imagino que intentará seguir manteniendo ciertos grados de libertad en sus futuras decisiones. Pero será difícil que éstas no sean de mayor relajación monetaria.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.