¿Es alcanzable el objetivo de inflación de Banxico?
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¿Es alcanzable el objetivo de inflación de Banxico?

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¿Es alcanzable el objetivo de inflación de Banxico?

18/02/2020

A mi entender sí lo es. Creo que la inflación en México puede alcanzar niveles del 3% anual o hasta inferiores. Esto ya ha sucedido en el pasado. No obstante, veo difícil que pueda estacionarse alrededor de tal nivel en el mediano y largo plazo. A continuación ofrezco cuatro reflexiones sobre el reto de la convergencia en México.

Primero. La inflación general sí ha logrado niveles cercanos o inferiores al 3% en sus principales componentes. Sin embargo, un contexto excepcional ha sido particularmente relevante en tal logro. Tal es el caso del descenso en el ritmo anual de crecimiento en precios al consumidor del componente no-subyacente hasta niveles ligeramente inferiores al 2% hacia el cierre del 2019 -cercanos al 3.5% en el caso de la inflación general. Sobra recordar que aquel año México atravesó una de las recesiones más profundas del mundo emergente en el contexto de la Gran Contracción global.

Otro episodio se presentó durante 2015, enmarcado por descensos sustanciales en tarifas de energía y significativa caída en precios de materias primas a nivel internacional -en esa ocasión, la inflación general alcanzó niveles muy cercanos al 2% (1% en el caso del componente no subyacente).

Segundo. Es importante preguntarnos de dónde salió la referencia a 3% como objetivo de inflación de Banxico. Según recuerdo, tal nivel objetivo fue el resultado de una reflexión sobre el nivel de convergencia que debería alcanzar la inflación en México considerando la integración comercial de Norteamérica. Se pensaba que la inflación local, tarde o temprano tendría que ubicarse muy cerca de la de sus socios comerciales en el TLC. Esto no ocurrió. Desde que Banxico tiene como objetivo el 3% de inflación general, ésta ha promediado cerca de 4.3% (3.7% para el caso del componente subyacente).

Tercero. A pesar de lo anterior, resulta muy interesante el reconocer que a pesar de la falta de evidencia del logro del objetivo de inflación, el consenso de analistas otorgan una prima de confianza de casi 80 puntos base al banco central. En específico, las expectativas de inflación de mediano y largo plazo suelen ubicarse desde hace mucho tiempo por debajo del 4% y en 3.5%, respectivamente. Es decir, los analistas anticipan desde hace tiempo que la inflación se ubicará dentro del intervalo de variabilidad establecido por Banco de México (3% +/- 1%) en algún punto en el futuro.

Cuarto. Ante la ausencia de convergencia, varios nos hemos preguntado respecto a la conveniencia de modificar el objetivo de inflación. Lo anterior no solo motivado por la evidencia histórica de ausencia de convergencia sino también ante la conveniencia de contar con un más amplio margen de maniobra de política monetaria en un Mundo que sigue atravesando retos heredados de la crisis financiera del 2009 -estrategia sugerida por el FMI en 2010.

La estrategia de elevar la meta de inflación hacia un nivel lograble tiene sus riesgos. El más claro es aquel que dibuja movimientos proporcionales en las expectativas de inflación tras la posible modificación al alza de la meta. Lo anterior no es necesariamente inevitable, puede haber tiempos y formas en que se incorpore una nueva meta, solo señalo uno de los riesgos más obvios.

A manera de reflexión final, cabe la posibilidad de observar niveles más bajos de inflación como resultado de esfuerzos en materia de política de precios. Tal es el caso del congelamiento real de los precios de la energía o hasta de futuros esfuerzos para introducir fricciones al alza en precios de algunos productos básicos. Desafortunadamente, el logro de una inflación menor de manera artificial tendría muy probablemente como externalidad negativa un más reducido margen de maniobra fiscal, por mencionar solo una de las varias consecuencias directas o indirectas.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.