Post-verdad Digital

Hashtag #NarcoPresidenteAMLO

El hashtag #NarcoPresidenteAMLO sí ha repercutido en la imagen de López Obrador, sobre todo en redes sociales donde la opinión negativa está en el 66% de las menciones.

A raíz de las diversas revelaciones de medios norteamericanos que asocian directamente a López Obrador y sus diversas campañas presidenciales con dinero del narcotráfico, se ha posicionado el hashtag #NarcoPresidenteAMLO en redes sociales, su impacto ha sido bastante relevante en la conversación digital y se ha mantenido durante varios días, logrando 9.6 millones de menciones de usuarios y 24.7 millones de interacciones que tuvieron un alcance de 50 millones de usuarios en México.

El Presidente lleva varios días atacando a los medios que hicieron estas filtraciones (New York Times y Washington Post) e incluso, en una clara violación a la ley de privacidad de datos, llegó a dar el número celular de la reportera que escribió una de las notas para posteriormente justificar esta acción con la frase de que “su autoridad moral está por encima de la ley”, sin duda pasará a la historia por esta soberbia respuesta. Sin embargo, el tema de fondo es la credibilidad de nuestro mandatario y no solo en el sentido de la pérdida de la misma, sino en que es muy creíble en la percepción de la ciudadanía que el Presidente esté del lado del narcotráfico.

La narrativa del ‘narco presidente’ toma fuerza debido a diversas e inexplicables acciones de su gobierno, por ejemplo, la liberación de Ovidio Guzmán cuando ya lo habían detenido los militares, el saludo a la mamá del Chapo Guzmán, sus múltiples visitas a Badiraguato, cuna del Cartel de Sinaloa, la evidente y activa participación del narcotráfico en diversas elecciones de 2021 a favor de candidatos de Morena, frases como que los criminales “también son pueblo”, la probadísima financiación en efectivo a las campañas de Morena, donde aparecen varios funcionarios públicos y su propia familia recibiendo sobres amarillos con fajos de billetes, o la propia estrategia de seguridad “abrazos, no balazos”, que se ha traducido en más violencia e impunidad. Todos estos hechos nos hacen creer que efectivamente vivimos bajo un gobierno que cobija a los criminales a costa del bienestar del pueblo.

Y es que los ciudadanos no somos tontos, a pesar de lo que piensan nuestros manipuladores dirigentes, si vemos que alguien desde el poder defiende al crimen organizado es lógico suponer que tiene algún interés o asociación con ellos, de hecho, el Presidente se la ha pasado todo el sexenio haciendo alusión a que diversas víctimas mortales de los criminales seguramente estaban coludidos con ellos o “en malos pasos”, esto, sin aportar una sola prueba, al grado que este discurso revictimizante se ha convertido en su estrategia para evitar las críticas por la inseguridad del país. Entonces, ¿por qué no habríamos de creer que él tiene estos mismos vínculos?

Todo esto sí ha repercutido en su imagen, sobre todo en redes sociales donde la opinión negativa del Presidente está en el 66 por ciento de las menciones contra el 34 por ciento de las positivas. Y también le ha afectado a su candidata, Claudia Sheinbaum, que al hablar de continuidad de la 4T, de inmediato recibe esta asociación con el hashtag de #NarcoCandidata. En redes sociales la exjefa de gobierno tiene un posicionamiento de 85 v de menciones negativas, contra un 15 por ciento de menciones positivas, el peor que ha tenido en meses; sobre todo cuando lo comparamos con el de Xóchitl Gálvez, que tiene 78 por ciento de positivos, contra un 22 por ciento de negativos.

El tema del #NarcoPresidenteAMLO es el marco narrativo sobre el que empezará hoy, de manera oficial, la campaña por la presidencia, no es una acusación menor y sobre todo es creíble porque cumple con el viejo dicho de “si el río suena es porque agua lleva”. Veamos qué pasa.

En otras latitudes digitales…

Que quemón se llevó el exministro Zaldívar cuando el propio Presidente evidenció su servilismo y, me atrevo a decir, su traición al pueblo de México al someterse a los designios del Presidente, rompiendo la independencia de poderes. Y digo traición, porque al ser un erudito del derecho sabe perfectamente lo que hizo y cómo esto afecta a nuestro país, además de las obvias injusticias que se cometieron al obedecer lo que un tercero, en este caso el Presidente, quien suele ser parte del problema a juzgar, se convierte indirectamente en juez. Así de grave fue…

COLUMNAS ANTERIORES

No importan los debates, importa no seguir igual
Imposible, Sheinbaum no trae más votos que AMLO en 2018

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.