¿Qué hacer con los datos biométricos?
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¿Qué hacer con los datos biométricos?

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¿Qué hacer con los datos biométricos?

23/01/2020
Actualización 23/01/2020 - 10:37
columnista
Jeanette Leyva
Moneda en el Aire

La lista en México de instituciones públicas y privadas que tienen los datos biométricos de millones de mexicanos es más que larga; el primero de ellos y quizá con la base más grande y detallada de mayores de 18 años es el Instituto Nacional Electoral (INE), pero también los tiene la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en la emisión de pasaportes, con el extra de que ellos sí tienen menores de edad registrados en su plataforma, pero también el Servicio de Administración Tributaria (SAT) tiene una amplia base de biométricos de quienes pagan impuestos y el IMSS de derechohabientes y sus familias, por mencionar los más importantes.

En la parte privada, las Afore cuentan ya también con los datos biométricos de millones de trabajadores e incluso instituciones bancarias que nacieron con esta modalidad como Banco Azteca que tienen una base propia y que ha protegido durante estos años. Más bancos en los últimos años también iniciaron con este proceso pagando al INE para poder cotejar en línea las huellas dactilares con la finalidad de evitar el robo de identidad, pero ante el incremento de este delito se hizo ley y a partir de marzo de este año será obligatorio (si no les dan prórroga nuevamente) que verifiquen la identidad de sus clientes cotejando con el INE.

En ese tema, también los bancos no descartaron a nivel gremial crear su propia base o buró de datos biométricos para verificar la identidad de sus clientes y evitar fraudes y robo de identidad, ya que como les mencionaba, el INE les cobra una tarifa a los bancos por verificar en línea las huellas dactilares con su base de datos, por eso los bancos han pensado en crear su propia base intercambiando la información que tienen y unificándola en una sola, lo cual suena complicado de implementar, pero no imposible.

De la mano de eso, las instituciones financieras han pedido durante años que se tenga una cédula de identidad universal, en la cual desde el nacimiento los mexicanos puedan identificarse, ya que para los menores de edad, ya sea por tarjetones de salud o bien por pasaportes (que tienen un costo) no hay elementos oficiales para identificarlos cuando se requiere pagar un seguro o entregar una cuenta a un menor beneficiario y en ese tema, los bancos vía la Asociación venían trabajando con la Secretaría de Gobernación sin muchos avances, ya que aunque conceptualmente había acuerdos, legalmente poco se lograba definir.

La petición oficial de la titular de Segob, Olga Sánchez, que conoce bien este tema, ya que recordemos fue consejera de Banorte y el tema de la cédula de identidad se ha discutido en el gremio financiero durante mucho tiempo, busca ahora que le entregue el INE los datos biométricos del padrón electoral para crear la cédula de identidad. Pero lo interesante es que en el periodo de transición y en este primer año de la administración se habló de que los organismos referidos que sí dependen del gobierno se integrarán y unificarán para tener una primera base de biométricos con que iniciar y a la cual las instituciones financieras también pudieran tener acceso para cotejar en línea la identidad de los solicitantes, lo cual a menos de que pronto hagan un anuncio, no se ha hecho; en esto incluso las instituciones privadas han ofrecido el recurso financiero, ya que el tema del pedirle el padrón electoral al INE se analizó mucho tiempo y legalmente no tenía forma de avanzar; ya veremos si SRE, SAT, IMSS y todos los que tienen nuestros datos biométricos en alguna dependencia nos avisan que ya fueron entregados a Segob para crear la cédula de identidad. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.