Lavado de dinero, sin inteligencia financiera
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Lavado de dinero, sin inteligencia financiera

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Lavado de dinero, sin inteligencia financiera

20/12/2018
Actualización 20/12/2018 - 12:38

Los bancos fueron los primeros que iniciaron hace ya varios años el reporte de operaciones inusuales, relevantes y preocupantes en materia de lavado de dinero ante la Unidad de Inteligencia Financiera dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; sin temor a equivocarme son millones de reportes que se han presentado sin que a la fecha ninguno haya derivado en un proceso penal importante, alguno quizás por ahí perdido en todos estos años.

Los casos más sonados recientemente en los que no procedieron las acusaciones por operaciones con recursos de procedencia ilícita es el de la maestra Elba Esther, que hoy se encuentra en libertad, por cierto, una anécdota es que cuando fue detenida y acusada por esos delitos coincidió con la explosión en la Torre de Pemex, la cual en primera instancia temieron que hubiera sido ocasionado por sus seguidores, lo que mostraba lo importante y fuerte que la consideraban, pero siguiendo con el tema, otros como los exgobernadores Duarte ahí siguen, sin avanzar o reconfigurándose el delito.

Por eso hoy llama la atención en el sector financiero en general, ya que quienes reportan este tipo de operaciones de recursos de procedencia ilícita son todos los participantes, así como otras figuras empresariales como joyeros, constructores o notarios, que se estén haciendo anuncios de armado de expedientes contra grupos delictivos que ha hecho públicos el titular de la dependencia, Santiago Nieto.

Es uno de esos requerimientos de información que recibieron todos los participantes del sistema financiero en las últimas dos semanas y que según el expediente fue iniciado desde hace dos años no son sólo de delincuencia organizada sino de diversas empresas “fachadas” como constructoras o factureras y de conocidos personajes públicos, que según se describe, reciben pagos en efectivo por millones de pesos por sus servicios, sin que se sepa qué clase de servicio.

De una de esas empresas “factureras” alguno de los socios tiene relación con un exgobernador del sureste del país, otro de los investigados es una conocida conductora de televisión que recibió 39 millones de pesos en efectivo, otro es de una constructora donde uno de los socios tiene casas en Miami, en todos esos casos al leer los expedientes, al menos en papel, parece que la autoridad por fin podrá iniciar procedimientos judiciales por recursos de procedencia ilícita y hacer lo que hace mucho tiempo no se hace, judicializar los reportes que hacen las instituciones.

Pero por el otro lado, el temor de muchas instituciones es que realmente en esos millones de reportes que hicieron a la UIF el suyo haya sido tomado en cuenta para esas investigaciones, porque el otro lado de la moneda será que puedan ser sancionados por no haber hecho precisamente los reportes correspondientes y todo indica que también eso es revisado.

En todo este tema de prevención de lavado de dinero, que debe ser clave para el combate de la delincuencia y corrupción, el nuevo gobierno también recibirá el año con la nueva visita del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que si bien el sistema financiero salió bien librado de manera general, en los dos primeros meses estarán en México, pero el riesgo es que se de una mala evaluación o restricciones ya que otros sectores, precisamente como joyeros, constructoras, notarios, no reportan como se debe y sigue habiendo resistencia a reportar. Lo malo es que ahora, en pleno momento en que parece que Santiago Nieto, nuevo titular de la dependencia, tiene el interés de seguir y rastrear todos estos reportes y armar buenos expedientes para que la PGR proceda, el presupuesto se les ha recortado.

Y en el otro lado de la moneda, mis mejores deseos para todos ustedes en estas fechas. ¡Nos leemos en 2019! Por lo pronto la moneda, está en el aire.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.