Fintech aprenden a ganar en épocas duras
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Fintech aprenden a ganar en épocas duras

COMPARTIR

···
menu-trigger

Fintech aprenden a ganar en épocas duras

12/05/2020
Actualización 12/05/2020 - 10:58
columnista
Jeanette Leyva
Moneda en el Aire

Las empresas de tecnología financiera en México viven un momento clave para distinguirse de los bancos o bien, como podría suceder, los veremos integrándose a ellos, dado la facilidad que tienen para adaptarse.

La pandemia por el Covid-19 ha dejado claro que los cientos de fintech que operan en el país tienen el reto de demostrar que están preparadas para adaptarse al momento, entender de forma rápida a sus clientes, darles soluciones y aprovechar la ventaja que tienen hoy de que nacieron y operan en un mundo virtual, que todo indica es más seguro operar al menos, para evitar ese virus entre las personas.

Víctor Manuel Borrás, director de la fintech Bien para Bien, tiene algo claro y es que las fintech llegaron para quedarse y hoy tienen el gran reto, reconoce, de operar en tiempos adversos, ya que hasta ahora lo habían hecho en el mejor de los escenarios, incluso lograron tener su propia ley.

Operar ahora en plena pandemia y con un problema económico a la vista, significará para las fintech tener que demostrar que son buenas también en tiempos difíciles, y que la tecnología es una aliada para las personas y las Pymes.

En el caso de las fintech que otorgan créditos, considera Borras que son las que tienen una mayor oportunidad, ya que en estos momentos en que los bancos operan con menos personal, y sus plataformas tecnológicas no son muchas veces tan amigables o accesibles para las personas o Pymes, estas empresas de tecnología operan, asegura, de forma más rápida y resuelven en un menor tiempo las solicitudes de crédito. Ahí el éxito de varias de ellas.

La pandemia actual es un reto para todas las fintech, porque además de adaptarse al igual que los bancos para dar tiempo a sus clientes para que paguen, también ha servido (en el caso de la fintech que dirige) para innovar en esquema de ventas y han contratado a personas que están en su casa para que promuevan sus créditos y obtengan de pago, una comisión. La fintech Bien para Bien ya tiene más de seis mil personas trabajando en este programa, pero lo más importante es también que con ello el crédito sigue fluyendo, en su caso a seguir dando liquidez a las personas que se dedican al comercio principalmente.

El sector fintech es uno de los que tampoco ha parado. Un ejemplo: la semana pasada se realizó por primera vez de manera completamente virtual el Demo Day de Startupbootcamp Scale FinTech, ahí a distancia las startups ai360, Apperto, Bederr, Koibanx y Siembro cerraron 25 alianzas y cuatro startups procedentes de otros países consiguieron iniciar sus operaciones en México.

Los modelos de negocios suenan interesantes, en lo personal la de ai360 que está enfocada en el sector inmobiliario que con métricas compara a competidores para ver temas de créditos hipotecarios y puente y por banco en estos momentos en que es uno de los sectores más afectados, tener herramientas adicionales de análisis puede ayudar a más de uno.

Sin duda la pandemia pondrá a prueba a este sector, ya veremos su evolución y actuación en estos tiempos de crisis.

* * *

Y en el otro lado de la moneda, y hablando de fintech, la startup de salud, Sofía, abrió la cobertura de su servicio de videoconsultas gratuitas con médicos en todo el país. Para quienes no tienen posibilidad de salir y requieren una consulta esta puede ser una opción. La aplicación disponible para los celulares ya ha dado 800 videoconsultas en la Ciudad de México y ha detectado más de 10 posibles casos del virus, la aplicación Sofía coordina la prueba a domicilio con el laboratorio Vianto, autorizado para la administración de la misma por la Ssa. Eso sí, como siempre les comentamos, antes de bajar cualquier aplicación hay que leer los términos y condiciones. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.