Es solo el comienzo… #Un día sin nosotras
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Es solo el comienzo… #Un día sin nosotras

COMPARTIR

···
menu-trigger

Es solo el comienzo… #Un día sin nosotras

10/03/2020
columnista
Jeanette Leyva
Moneda en el Aire

En memoria de mi abue Toña

Después de dos días históricos en México, el primero, el domingo 8 de marzo, donde miles de mujeres marchamos unidas para protestar contra los feminicidios, y después el lunes 9 de marzo, muchas más no trabajaron en todo el país, la causa: recordar y hacer conciencia de que 10 mujeres son asesinadas brutalmente cada día; impunidad total en la gran mayoría de los casos.

Marchamos en busca de pedir más seguridad, de buscar poner un alto ante miles de formas de violencia que enfrentamos cada día en la cotidianidad de nuestras vidas, queremos que eso se acabe.

Si marchamos, si paramos, pero el día después es uno de los más importantes, porque no es un tema de coyuntura, ni de moda, ni de partidos, es un tema en el que la guardia no debe ser bajada, las voces de protesta y de reclamos deben seguir escuchándose y encausándose en busca de soluciones.

Hoy tristemente, recuerdo la primera vez que oí hablar de una mujer desaparecida, mi tía “La Prieta”, Juana Torreblanca Gutiérrez, tal vez fue una de las primeras hace más de 30 años, pero no hubo voces ni protestas que ayudarán a buscarla, solo una madre que la buscó hasta donde sus fuerzas lo permitieron y que murió sin saber qué pasó con ella.

Tristemente también mi memoria no olvida siendo una niña como repetían el caso de Merle Yuridia asesinada en Acapulco, en donde el poder y la corrupción, pese a saber quiénes habían sido, dejó impune este crimen.

De ahí a la fecha hay miles, miles de casos que los medios registran cada día, Acapulco junto con Culiacán, Iztapalapa y Ecatepec registran los casos más graves de violencia de género donde cada día son asesinadas niñas, jóvenes, adultas, ancianas sin piedad.

En esta columna, quisiera nombrarlas a todas, pero sería imposible, en Acapulco el mes pasado Hannia, una adolescente de 16 años fue asesinada en su propia casa; Honoria de 70 años secuestrada y asesinada junto con toda su familia; Nidia de 18 años asesinada mientras caminaba, y muchas más han sido violadas y “afortunadamente” dejadas vivas en el puerto, y la justicia sigue sin llegar.

Esto es solo el comienzo de un largo camino no solo para crear cierta conciencia entre todos los mexicanos de poner un alto a la violencia que vivimos, pero sobretodo entender que hoy las mujeres dicen basta a todo ello. Por las que ya no están, por las que vienen y sobre todo por las que hoy anhelamos ya no tener miedo, decimos: basta a la violencia, basta a los asesinatos de mujeres, basta a la impunidad. Sin importar el cargo, el puesto, señor, señora, no sea indiferente, se matan a mujeres en la cara de la gente.

Y en el otro lado de la moneda, quedó claro en este primer Paro Nacional de Mujeres, #UnDíaSinNosotras la importancia de las mujeres en el sistema financiero es tal como se lo adelantamos; se confirmó casi el 50 por ciento de sucursales cerradas y limitación en servicios por falta de personal. Hubo casos como el de Inbursa en donde la fuerza laboral femenina es muy importante y tuvieron que cerrar más del 70 por ciento de las sucursales, en BBVA el principal banco del país el 56 por ciento, pero también fue importante la ausencia de clientes, mujeres base importante de nuestra economía, una Ciudad de México inusualmente tranquila, la ausencia de miles, millones de mujeres el lunes 9 de marzo que sirva para hacer conciencia. La moneda sigue en el aire.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.