El 9M y el coronavirus
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El 9M y el coronavirus

17/03/2020
columnista
Jeanette Leyva
Moneda en el Aire

La convocatoria de la semana pasada para que ninguna mujer saliera a trabajar en protesta principalmente de la violencia, feminicidios y la nula eficacia en resolver estos crímenes, sirvió también como un ‘ensayo’ para la pandemia del coronavirus o Covid-19 que venían venir los bancos en México.

Varios directivos reconocieron en Acapulco, que si bien la ausencia de las mujeres en la vida diaria de este país es una gran pérdida, como quedó demostrado ese día, varias instituciones también optaron para poner en marcha escenarios de crisis ante la ausencia de personal por una pandemia como la que hoy vivimos; algunos dicen que no pidieron a sus trabajadoras que avisaran a propósito, ya que en una situación real eso no sucederá.

La semana pasada se reportó por ejemplo que BBVA trabajó casi con la mitad de sus sucursales abiertas, Citibanamex fue el que operó con casi un 30 por ciento de sus sucursales, Inbursa fue el que más sucursales tuvo fuera de operación, Scotiabank con casi la mitad y lo interesante, según explicaban, es que la combinación de menos clientes y personal —en este caso femenino—, no afectó la operatividad de los bancos. En las próximas semanas tienen previsto que en dado caso de que se opte por cerrar algunas sucursales para minimizar riesgos de sus trabajadores, no impedirá que otorguen los servicios en ventanillas, ya que prevén que se incremente el uso de la banca en línea y aplicaciones bancarias.

En el último mes, conforme seguían las noticias del coronavirus en otros países, veían cómo operaban los bancos en ese escenario de crisis y se fueron preparando; varios han comprado desde hace un par de semanas cubrebocas para todo el personal en sucursales, unos bancos incluso compraron el doble para tener en stock los cuales nos dijeron serán dados y utilizados por el personal conforme a los estándares que marca la OMS. Otros bancos, que incluso los adquirieron hace ya un mes, compraron para enviar a otros países en donde también operan.

El camino a seguir es que incrementarán la atención ya no con chatbots, sino dado que la ley ya se los permite no descartan poner en marcha la asesoría vía online, viendo al cliente con alguna aplicación vigente.

Incluso algunos bancos, hicieron enlaces remotos con los principales directivos para ver la eficacia de trabajar y resolver desde sus casas el trabajo diario de un banco, y las pruebas salieron en general positivas; la gran prueba una vez que se avancen en estos temas de prevención y catorcenas alejados de otras personas la veremos en las siguientes semanas. Hasta para eso el paro del 9 de marzo organizado por mujeres, sirvió para la banca.

* * *

Y en el otro lado de la moneda, sin duda el coronavirus dominó la escena y ganó en muchos frentes, pero de los muchos temas que no se vieron en la pasada Convención Bancaria, uno es que de los siete grandes bancos que dominan el mercado, solo dos directores faltaron: Marcos Ramírez de Banorte y Javier Foncerrada de Inbursa, ambos siempre van acompañados en el primer caso de Carlos Hank, presidente del Consejo del banco y en el segundo con varios miembros de la familia Slim que forman parte del Consejo y son accionistas de la institución. En el caso de Banorte, comentan que fue por ‘prevención’ y políticas de seguridad de personal estratégico, otros le llamaron simplemente ‘miedo’. En el caso de Inbursa, como ya es público, uno de los miembros de su Consejo fue reportado como grave debido a ese virus, lo que hace lógico y responsable de su parte no haber acudido. De ahí, todos los directores de los grandes bancos como Eduardo Osuna de BBVA y Manuel Romo de Citibanamex estuvieron los dos días de la convención, conviviendo con asistentes y medios, obviamente alertando y recordando a sus clientes que hay la capacidad y opciones para que hagan sus operaciones en línea sin tener que salir de casa e ir a una sucursal.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.