'Superdelegados' mapaches
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'Superdelegados' mapaches

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'Superdelegados' mapaches

10/10/2019
Actualización 10/10/2019 - 12:18

Cuando Andrés Manuel López Obrador dio a conocer su intención de crear la figura de los superdelegados en cada una de las entidades, la oposición saltó y levantó la voz acusando al Presidente de querer todo el poder: “¡Cómo era posible que hubiera una figura por encima de los gobernadores! ¡Cómo una persona concentraría todo el presupuesto estatal! ¡Está enfilando a los nuevos gobernadores para las próximas elecciones!”. Todo esto y un poco más gritaron. En la primera reunión con los gobernadores acotaron sus funciones, lograron que no tuvieran poder de convocatoria en temas de seguridad y menos que tuvieran alguna responsabilidad con la estrategia de seguridad estatal; López Obrador se los concedió, los tranquilizó diciendo que se trataba de figuras meramente operativas para evitar que el dinero estuviera en varias manos como ocurría en sexenios anteriores. Hasta ahora, los superdelegados se han convertido en los fieles acompañantes del Presidente cuando sale de gira: él ordena la construcción de puentes, tapar unos baches en alguna carretera federal, dar mantenimiento a una escuela, y los superdelegados anotan y distribuyen presupuesto.

Han pasado pocos meses, pero no han quedado exentos de polémicas y señalamientos por conflictos de interés; tal vez el más visible, hasta el momento, ha sido el caso del superdelegado de Jalisco, Carlos Lomelí, empresario farmacéutico investigado por los periodistas de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, quienes publicaron la adjudicación de contratos millonarios por parte de gobiernos de Morena. Los señalamientos lo llevaron a renunciar al cargo, aunque afirma que pronto “volverá”.

Hoy, los superdelegados son acusados de inmiscuirse en el proceso de renovación de la dirigencia de Morena por desviar recursos públicos. La que los acusa, nada más y nada menos es la secretaria general de Morena en funciones de presidenta, Yeidckol Polevnsky. ¿Qué? Sí, y no sólo se queda en una declaración, sino que amaga con denunciarlos ante la Secretaría de la Función Pública. “Los funcionarios, los diputados, no tienen por qué meterse en los temas electorales, y este tipo de acciones son delitos graves, y así iremos nosotros a hacer la denuncia y no nos va a detener nada ni nadie para ir denunciando todo lo que encontremos con el fin de cuidar al partido”.

La declaración de Polevnsky escala al partido, rebasa cualquier polémica partidaria y señala el desvío de recursos públicos en beneficio de aspirantes a la presidencia de Morena. ¿Estos dos renglones que acaba de leer no le parecen lo suficientemente graves como para que le exijamos a la secretaria general de Morena una lista detallada de los superdelegados y legisladores que están en pleno mapacheo electoral?

Otro dolor de cabeza al presidente Andrés Manuel López Obrador, que en noviembre de 2018 presumía esta figura como la solución para “simplificar la administración pública” y así evitar el derroche y los excesos. Hoy son acusados por su propio partido, por una de las suyas que incluso los llevará a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena. Algo no huele bien en el Movimiento de Regeneración Nacional y ellos mismos lo saben. ¿Acaso Yeidckol cree que le “robarán” la elección?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.