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Su 'ring'

06/05/2020
Actualización 06/05/2020 - 12:16
columnista
Javier Risco
La Nota Dura

Cada que se siente incómodo, el Presidente se refugia en la misma esquina. Se va al ring donde sabe que se llevará 20 minutos de discurso repetido, a veces vacío, donde parte y reparte a los mismos actores de siempre, a veces es la prensa, otras las redes sociales, pocas veces la oposición 'moralmente derrotada'; es el necesario relleno de sparring donde sabe que su base se crece y los señalados contestan. Lo hace cuando hay crisis de seguridad, económica y ahora también cuando hay crisis de salud, que implica a centenas de mexicanos muertos cada día.

Ayer en su conferencia matutina nos hizo ver, otra vez, que le quitan el sueño los bots, bueno, le preocupan a medias, porque él no puede concebir que en las redes sociales los cuestionamientos y las críticas a su gobierno sean de usuarios reales como usted o como yo, “de repente hay una tormenta de cuestionamientos en las redes pero resulta que es artificial”. Agregó que México es de los países donde más se trafica con bots, y le pidió a Facebook y a Twitter más transparencia, “que informen sobre quiénes son sus clientes, quiénes les compran”. El velo de los inconformes cae en forma de usuario inventado y pagado.

Y ahí va otra vez la campaña en redes para desmentirlo con el HT #NoSoyBot, miles de usuarios mostraron su INE y publicaron un mensaje al Presidente. Imagino la escena –que evidentemente NO SUCEDIÓ–: Jesús Ramírez, el responsable de comunicación del gobierno federal, llegando con varias capturas de pantalla mostrándole al Presidente que efectivamente no son bots y que son usuarios reales. Insisto, aunque sé que NO SUCEDIÓ, Andrés Manuel López Obrador repetiría el mismo argumento: “son artificiales” y punto.

Caemos en la misma tentación de la respuesta, que veía necesaria en los primeros meses, pero que ahora lo único que hace es un desgaste innecesario en tiempos en los que deberíamos estar protegiendo a los médicos, señalando falta de coordinación en los servicios de salud, exigiendo especialistas para el número de ventiladores que han sido comprados, evaluando el modelo centinela, en fin, en movimientos en redes que abonaran a resolver algún problema de esta crisis.

Ayer entrevistábamos en el programa matutino Así las Cosas al periodista Ricardo Raphael, y un radioescucha nos escribía si no era mejor dejar de darle tanta importancia a la voz presidencial, la respuesta de Raphael es evidente, no podemos ignorar una voz de ese tamaño y menos en este contexto, la voz del Presidente –y más de este– será la voz que marque la tendencia de la conversación en alguna parte del día; sin embargo, y como lo he escrito en otras ocasiones, hay que elegir esas batallas, exijamos una explicación más clara sobre el uso del modelo actual para mapear la enfermedad Covid-19, del sobreprecio en los ventiladores vendidos por el hijo de Manuel Bartlett, de los médicos que alzan la voz por la falta de insumos. No podemos dejarnos llevar otra vez por la misma discusión en la que unos gritan son bots, y otros gritan que no lo son, porque en realidad lo único que hace el Ejecutivo es esparcir dinamita en un terreno que sabe que con un par de acusaciones suyas desde Palacio Nacional se incendia todo.

Claro que hay bots de ambos lados, todos lo sabemos, más la doctora Rossana Reguillo (googleé su nombre y lea sus reportes), pero poco importa cuando nos acaban de decir que estamos a unos cuantos días de vivir la peor crisis de salud de la que tengamos memoria. Que esto último sea lo que le quite el sueño al Presidente.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.