Los de la piel delgada y la lengua larga
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Los de la piel delgada y la lengua larga

COMPARTIR

···
menu-trigger

Los de la piel delgada y la lengua larga

06/02/2018
columnista
Javier Risco
La Nota Dura

No se equivoca la periodista Gabriela Warkentin cuando escribe a través de su cuenta de Twitter que “no son buenos tiempos cuando ante la crítica viene la descalificación”.

Lo dice en referencia a la columna del periodista Jesús Silva-Herzog Márquez, titulada 'AMLO 3.0', publicada en el diario Reforma, donde hace una dura crítica a la campaña de Andrés Manuel López Obrador y a la respuesta del exlíder de Morena ante el texto: “Hace tiempo que Jesús Silva-Herzog Márquez me cuestiona con conjeturas de toda índole. Hoy, en el periódico Reforma, me acusa sin motivo de oportunista. Ni modo, son tiempos de enfrentar a la mafia del poder, a sus secuaces y articulistas conservadores con apariencia de liberales”.

Preocupa el tono de ese López Obrador que algunos habían dicho que había desaparecido, que había 'evolucionado' tras 12 años de campaña, ese que se cierra al debate y que huye a la cueva de la descalificación pulida y reciclada titulada “la mafia del poder”. Es el tono del López Obrador que no aprendió de los errores anteriores en campaña, donde es reaccionario ante una voz disidente a su movimiento. ¿Por qué es incapaz de enfrentar con argumentos una discusión que debe ocurrir en este momento electoral? Vaya que es preocupante volvernos a encontrar a ese político que sólo ve la labor periodística 'libre', donde no hay cuestionamientos incómodos a su movimiento.

¿Queda tiempo para rectificar? ¿Es capaz de mostrarnos otra cara en cinco meses de campaña? No lo sé. Durante la precampaña se ha hablado de un nuevo López Obrador, de uno pragmático que se abre a otras corrientes, que no es sectario; también se dice que ahora ha volteado a ver a la clase empresarial, que ha sido más inteligente, que los ha escuchado para conocer sus inquietudes; se subraya el Andrés Manuel menos impulsivo que esquiva los golpes de sus adversarios políticos con humor y que no se engancha a la provocación. ‘Ya aprendió’, dicen. Pero una respuesta así muestra que hay una lección que se ha negado a aprobar. ¿Qué se dice de su relación con los medios de comunicación? Muy poco: le da entrevistas a los mismos, descalifica a los mismos y se encierra en una burbuja de halagos. Cuando el mismo diario publica una encuesta en la que va a la cabeza, entonces la reconoce; cuando hay una crítica, entonces se trata de ‘prensa fifí’.

Pero que no se me malinterprete, abordo a Andrés Manuel porque es el capítulo más reciente, pero es igual de preocupante la postura de los otros candidatos. Qué decir, por ejemplo, de la carta que envió el equipo de José Antonio Meade al portal de noticias Animal Político, con este párrafo para enmarcar: “Por todo lo anterior, se considera que el contenido de la nota referida supera por mucho el derecho a la libertad de expresión con que cuentan los gobernados en un Estado de derecho, vulnerando la esfera jurídica de terceros, en el caso, los derechos de José Antonio Meade Kuribreña, pues lo ahí manifestado constituye una injuria gratuita a su persona, es por ello que se valorará emprender las acciones legales en contra del portal de noticias que publicó la nota y en contra del autor de la misma”. De terror, el PRI en su estado puro. El rostro de la intolerancia ante la crítica y la molestia por ser reporteros ‘que irritan’. Después recularon, en un intento ridículo por aclarar que sólo buscaban su derecho de réplica. El sexenio de Peña Nieto es uno de los más violentos contra la prensa, donde asesinatos, los ataques cibernéticos y las presiones a través de la publicidad oficial también muestran la cero tolerancia a pensar ‘diferente’.

O qué tal aquella desafortunada conferencia de prensa con Ricardo Anaya, precandidato del Frente, y Dante Delgado, presidente de Movimiento Ciudadano, donde este último le dijo a la prensa: “Ante las preguntas que formulan, quiero significar que como estrategia política electoral le demos dimensión a los comunicados políticos y no a las entrevistas banqueteras en donde se pregunta lo que quiere. Vamos a enseñarle a la sociedad que podemos tener mensaje político y no en base a las ocurrencias de quienes responden y preguntan”. ¿Se puede agregar algo a una declaración que pide a los periodistas no preguntar lo que quieran?

El conservadurismo y la poca apertura a la crítica son algo que comparten los aspirantes presidenciales punteros. No les gustan los comentarios que los cuestionan y que han señalado a sus colaboradores más cercanos. Es un síntoma de extrema preocupación en un país donde se lucha por un periodismo independiente, a veces con sangre.

Vaya tiempos, donde los aspirantes al máximo cargo de este país tienen la piel delgada y la lengua larga. Donde no han entendido que el periodismo crítico y libre tiene la indispensable función de contribuir a un México más democrático, que vaya que nos hace falta.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.