Del sentido común, el beisbol y el coronavirus
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Del sentido común, el beisbol y el coronavirus

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Del sentido común, el beisbol y el coronavirus

17/03/2020
Actualización 17/03/2020 - 12:48
columnista
Javier Risco
La Nota Dura

A todos nos queda claro el amor que le tienen millones de mexicanos al Presidente, sabemos que ha caminado como ningún otro político el país y que haber pisado cada esquina de todos los pueblos lo ha bañado de una legitimidad nunca antes vista.

Los 30 millones de votos no son una casualidad, que mantenga ese 60 por ciento de aprobación 15 meses después es resultado solo de su figura y, como hemos sido testigos en sus redes sociales, cada mitin es una ola imposible de besos y abrazos interminables.

En otros tiempos hubiera estado bien, como siempre lo ha estado, nunca nadie se ha quejado de su popularidad –bueno sí, la oposición, pero esos andan moralmente derrotados– tal vez alguien ha puesto sobre la mesa el tema de su seguridad, pero en realidad nadie discutía su acercamiento con la población.

Hoy 17 de marzo, sí, hoy, alguien tiene que decirle que está mal lo que está haciendo. Que cancelar actividades con miles de personas, atender la emergencia desde su oficina y comunicar, como lo hace todos los días, sobre la enfermedad Covid-19 es lo que recomiendan absolutamente todos los expertos a nivel mundial.

¿Cómo no se ha dado cuenta? ¿Cómo es que no le importa su salud? Cómo es que nadie en sus cinco sentidos se atreve a levantar la mano en las juntas de trabajo antes de las mañaneras y decirle: Presidente, está haciendo exactamente todo lo contrario a lo que recomendamos todos los días a las siete de la noche.

No es ir en contra de la refinería, de Santa Lucía o del Tren Maya, tampoco es sugerirle otra estrategia de seguridad o poner a debate el estancamiento económico, no, sólo es apelar al sentido común.

En noviembre de 2018, cuando andaba en tiempos de transición, el día de su cumpleaños lo abordó la prensa, le preguntaron qué regalo de cumpleaños quería, no contestó nada sobre acabar con la corrupción o la desigualdad en este país, no, fue mucho más realista de lo que muchos pensamos: “Hoy cumplo 65 años de vida y como el ideal y el cariño que nos tenemos es recíproco, les comparto mi deseo: quiero estar bien de salud para terminar mi mandato en 2024”. Ojalá el López Obrador de 2018 le recuerde que, a este paso, aquel deseo podría encontrar algunas dificultades.

La enfermedad Covid-19 no conoce de fuerza moral ni de popularidad; lo mismo se enferman honestos, que actores con mayor popularidad que el Presidente, como Tom Hanks. Alguien hágale entender.

En fin, ayer por la noche me rompí la cabeza tratando de explicar al Presidente en algunos párrafos la importancia de tomar en serio a la enfermedad y lo único que se me ocurrió fue: “Las Grandes Ligas de Beisbol anunciaron en un comunicado que decidieron seguir con las recomendaciones de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades, que restringen eventos de más de 50 personas para las próximas ocho semanas. Después de posponer el jueves el inicio de su temporada por dos semanas, las Grandes Ligas de Beisbol (MLB) ampliaron ese retraso hasta mediados de mayo como mínimo, debido a las recomendaciones emitidas por autoridades de salud frente a la pandemia de coronavirus.”

Ahí el fragmento de una nota de la agencia de noticias Agence France Press. Ojalá alguien se le acerque y le lea esta nota, tal vez así, solamente así, el Presidente volteé extrañado y cancele sus giras. Ojalá.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.