¡Sonría a la cámara! Lo están identificando...
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¡Sonría a la cámara! Lo están identificando...

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¡Sonría a la cámara! Lo están identificando...

20/12/2019

El sueño de cualquier estratega en materia de seguridad nacional es poder observar e identificar a cada uno de los ciudadanos en el transporte público, en un concierto masivo o en un desfile de independencia… ¡y eso ya es una realidad en China!

El gobierno obliga a sus ciudadanos a escanear sus rostros antes de que puedan usar Internet, mientras aumentan los esfuerzos de vigilancia para poder abatir los índices de inseguridad en cada una de sus provincias. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT), que es la agencia estatal responsable de la regulación de internet y tecnología, informó en su momento que la decisión fue parte de sus medidas para “salvaguardar los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos en el ciberespacio”.

Todo salió a luz en 2018, durante la primera Cumbre Digital China en el Centro Internacional de Exposiciones y Conferencias Strait, en Fuzhou. Una pantalla gigante de alta definición mostró un sistema de reconocimiento facial con información desplegada sobre la identidad de hombres y mujeres. Todo esto es parte de los esfuerzos más amplios del gobierno para vigilar de cerca a sus ciudadanos. Sí, es el ojo que todo lo ve.

El sistema se explica por el desarrollo de una “supercámara” de 500 megapíxeles con inteligencia artificial capaz de identificar con detalles perfectos rostros individuales en multitudes y el error de identificación es prácticamente imposible, a menos de que exista otra persona igual, lo que solo podría ocurrir en un futuro proveniente de los mismos científicos chinos. El dispositivo, que es cinco veces más poderoso que el ojo humano, se podría emplear en complejos y tácticas militares. La tecnología ya se ha implementado en ciudades como Beijing y Shanghai.

Se calcula que hay alrededor de 854 millones de usuarios de Internet en China, a estos se les exige que usen identificación facial para solicitar nuevos servicios. Las firmas de telecomunicaciones necesitarán escanear las caras para verificar sus identidades antes de que puedan acceder. El monitoreo ha evolucionado durante la gestión el presidente chino, Xi Jinping, y se han emitido miles de nuevas iniciativas consideradas por algunos grupos como censura y vigilancia, pues la nueva legislación prohíbe a los ciudadanos transferir sus números de teléfono móvil.

En otras ocasiones hemos compartido en este espacio que desde hace cinco años el gobierno de Xi Jinping ha anunciado estrategias para su “sistema de crédito social”, un complejo sistema de clasificación obligatorio de todos sus mil 400 millones de ciudadanos. El sistema de clasificación busca reforzar el conocimiento elemental de que “mantener la confianza es glorioso y romper la confianza es vergonzoso”. De ahí que el gran monitor ciudadano es el arma perfecta.

Ético o no -ese es otro debate-, lo cierto es que los avances tecnológicos sorprenden a más de uno y van a la vanguardia mundial, por lo que el verdadero “Big Brother” se gesta en tierras asiáticas, lo que los coloca un paso adelante.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.