Siguiendo al conejo blanco...
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Siguiendo al conejo blanco...

COMPARTIR

···
menu-trigger

Siguiendo al conejo blanco...

06/12/2019

A 20 años del estreno de la película de ciencia ficción -escrita y dirigida por las hermanas Wachowski- ‘Matrix’, ¿quién no recuerda la forma en cómo Neo adquiere conocimientos directamente en su cerebro? En segundos podía dominar todas las artes marciales, por ejemplo.

Científicos de los laboratorios HRL, con sede en California, aseguran haber desarrollado un simulador que puede cargar información al cerebro de una persona y enseñarle nuevas habilidades en corto periodo de tiempo. Incluso creen que podrían ser los primeros pasos en el desarrollo de un software avanzado, desde la inteligencia artificial, que hará realidad el aprendizaje al estilo “Matrix”.

Para ello han utilizado la estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS) que mejora el aprendizaje y la retención de las habilidades. Este sistema es uno de los primeros de su clase. Lo sé, parece algo que no puede creerse, pero existe una gran base científica para el desarrollo del sistema.

La tarea específica que estaban buscando los ingenieros consistía en tener los conocimientos y la experiencia de pilotar un avión, que como podemos imaginar requiere de una sinergia del funcionamiento cognoscitivo y del motor. Cuando uno aprende algo, el cerebro cambia físicamente, las conexiones se hacen y se refuerzan en un proceso llamado neuro-plasticidad. Resulta que ciertas funciones del cerebro, como el habla y la memoria, se encuentran en regiones muy específicas, aproximadamente, del tamaño del dedo meñique.

Luego de estudiar las señales eléctricas en el cerebro de un piloto entrenado, se suministraron esos datos a jóvenes mientras aprendían a conducir en un simulador de vuelo. El estudio, publicado en Frontiers in Human Neuroscience, encontró que los sujetos que habían recibido estimulación cerebral a través de cápsulas con electrodos mejoraron sus habilidades de pilotaje y aprendieron la tarea un 33 por ciento mejor que un grupo placebo.

Lo que se sabe hasta ahora es que otros estudios han encontrado beneficios de la aplicación de tDCS en pacientes con lesión cerebral, así como en personas que sufren mareos por movimiento. Es sabido que la estimulación cerebral podría llegar a ser implementada para cuestiones como aprender idiomas, a conducir un auto, preparar exámenes, o hasta a construir un robot. Las posibilidades podrían multiplicarse, pues nuestra máquina magnífica que tenemos sobre nuestros hombros aprende algo nuevo todos los días.

Estamos ante una extraordinaria competencia de quienes pasarán a la historia en desarrollar inteligencia artificial para nutrir de conocimiento a nuestro cerebro o ayudarle a corregir errores. Solo recordar que Neuralink, la compañía de Elon Musk, está centrada en desarrollar un sistema capaz de crear conexiones neuronales entre el cerebro humano y un ordenador, cuyo propósito es que personas con parálisis puedan controlar computadoras con la mente. Ni más ni menos.

Fundador y Presidente del Consejo de Metrics.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.