Javier Murillo

Los tres bloques: americano, chino y europeo

Las grandes empresas de tecnología como Google, Microsoft, Amazon, Facebook, Tik Tok, entre otras, generan y enfrentan sus propias batallas.

Todos quieren controlar internet. En 1967 se creó en Estados Unidos la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados en Defensa (Arpanet), proyecto que se convertiría en la llave a una nueva fuente del conocimiento y la comunicación: internet. Sin embargo, la visión de que este espacio sería propicio para el ejercicio de la democracia, la libertad de expresión, herramienta global, abierta, gratuita parece ahora una utopía.

Para empezar, los años demostraron que si se quiere ingresar, hacen falta los instrumentos: hardware, software, además de recursos como energía y servicios. A la brecha digital entre la población, se suman los intereses políticos y económicos que imponen propaganda, censura y vigilancia. Por ejemplo, China y Estados Unidos mantienen una disputa por el control de las plataformas que pueden o no utilizar sus ciudadanos. No son los únicos. En los últimos años, a ese afán controlador se suman India, Irán, Rusia, Arabia Saudí y muchos más.

Por si fuera poco, las grandes empresas de tecnología como Google, Microsoft, Amazon, Facebook, Tik Tok, entre otras, generan y enfrentan sus propias batallas. Esta semana, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, en conjunto con una coalición de fiscales, presentó una demanda por monopolio contra Facebook. Se informó que la medida busca reducir el tamaño de la empresa y su posición dominante. En agosto, el gobierno estadounidense intentó prohibir las descargas de Tik Tok a través de un decreto que argumentó "seguridad nacional". Lo mismo pasó antes con Huawei, a quien desde el 2018 se le prohibió comercializar sus celulares en EU y se lo obligó a quedarse fuera del uso de Android, desarrollado por Google.

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