Me canso ganso
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Me canso ganso

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Me canso ganso

14/05/2019

1. La marcha del 5 de mayo provocó molestia e irritación entre los simpatizantes del gobierno. El punto clave fue la demanda #AMLORENUNCIA. Les pareció excesiva y fuera de lugar. Apenas el año pasado, advierten, López Obrador fue elegido con 53% de la votación y su popularidad se incrementó hasta alcanzar un 80-86%.

2. Las estimaciones del número de manifestantes varían, pero la cifra de 15 mil en CDMX parece ajustarse a la realidad. ¿Son muchos o pocos? Pocos, si se piensan en la manifestación de 2004 contra la inseguridad. Muchos, si se registra que AMLO cumplirá apenas su primer semestre en el gobierno.

3. No les falta razón a los que afirman que hay una correlación entre el inicio del descenso de la popularidad del Presidente, que consignan Mitofsky y GEA-ISA, y el número de ciudadanos que marcharon. Amén de poner en evidencia que la polarización es cada vez mayor.

4. Es por eso que en el entorno de los intelectuales que simpatizan con AMLO se afirma que ‘se necesitan demócratas, pero no de estos’, que se han radicalizado porque no soportan la rusticidad del Presidente, su populismo a ultranza y su rijosidad verbal. Así que la gran pregunta sería cómo organizar una oposición moderna que no odie ni descalifique ni defienda intereses y privilegios del pasado.

5. El problema está en que el radicalismo de los manifestantes ha sido provocado y azuzado por el propio Presidente la República. No se trata sólo de una cuestión de forma, sino también de fondo.

6. Las mañaneras se han convertido en el Tribunal Supremo donde el Presidente descalifica y condena a presuntos culpables. Sus rayos y centellas van desde señoritingo hasta fifí, ñoño, fresa, pasando por ‘conservadores hipócritas’ que ahora critican pero no alzaron la voz cuando los neoliberales devastaron al país.

7. La lengua de López Obrador es muy filosa y derrama ingenio. Tal como afirma Gabriel Zaid, si Pellicer fue un poeta de la alegría, AMLO es un poeta del insulto. Hasta el día de hoy su glosario es impresionante, pero más impresionante es que lo renueva día tras día de manera espontánea.

8. Por si lo anterior fuera poco, está el tema de fondo. AMLO se ha lanzado contra los organismos autónomos (CRE, CNH, INEGI, INAI), ha tomado decisiones irracionales (NAIM, Santa Lucía, Tren Maya, Dos Bocas), ha realizado ‘consultas patito’ y ahora emprenderá ‘obras patito’, que serán ejecutadas por el Ejército o el propio gobierno de la República.

9. Una de las peores caras del patrimonialismo (uso de los recursos públicos como si fueran propios) es la corrupción, ya que el gobernante o funcionario se apropia bienes públicos mediante actos ilegales. Pero existe otra cara, igualmente perniciosa, que tiene que ver con el uso irracional e irresponsable del patrimonio público, que termina dilapidando o aniquilando recursos públicos.

10. ‘Me canso ganso’ se ha convertido en la frase emblemática de López Obrador. No se trata de una mera ocurrencia. Sintetiza y expresa la voluntad presidencial de utilizar los recursos públicos de manera discrecional sin someterse a legislación alguna. En otras palabras, se trata del uso del patrimonio público como si fuera propiedad personal de López Obrador.

11. Este tipo de excesos no son nuevos. Los padecimos con Echeverría y López Portillo, a grado tal que el Estado quebró entre 1970 y 1982. Nadie en su sano juicio puede, por tanto, felicitarse de que AMLO se jacte hoy de sus decisiones arbitrarias e irracionales. El daño patrimonial que se inflige al Estado y la economía nacional constituye un delito diferente a la corrupción, pero sus efectos pueden ser igual de perniciosos.

12. El malestar de los ciudadanos que marcharon el pasado 5 de mayo está anclado en todo lo anterior. No se les puede pedir que sean prudentes y se comporten de manera diferente, cuando el principal agente polarizador despacha en Palacio Nacional. Y menos aún se les puede acusar de defender intereses y privilegios del pasado.

13. La polarización amainará el día que AMLO abandone su lenguaje rijoso y se comporte como el Presidente de todos los mexicanos. El día que actué racional y responsablemente sin dilapidar los recursos públicos. El día que asuma que los contrapesos no son un lastre, sino un componente esencial del orden democrático.

14. Así que no hay que confundir la gimnasia con la magnesia.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.