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03/09/2019
Actualización 03/09/2019 - 8:43

A nueve meses de la toma de posesión, ¿qué es lo que sí funciona y qué no? Comienzo por lo segundo y enumero.

1. No funciona la economía que crecerá por debajo del 1 por ciento. La inversión y la confianza están por los suelos.

2. No funciona la estrategia para rescatar Pemex. El riesgo que pierda el grado de inversión y arrastre al país en su caída es cada vez mayor.

3. No funciona el gabinete. Sus integrantes son políticos de viejo cuño o carecen de formación y experiencia, según la regla: 1 por ciento de capacidad versus 99 por ciento de honestidad.

4. No funciona la seguridad pública. La tasa de homicidios ha alcanzado niveles sin precedente y la brutalidad de los crímenes es el corolario de la impunidad y el empoderamiento del crimen organizado.

5. La Guardia Nacional es una contrahechura. No tiene preparación ni espíritu de cuerpo. Se trata de un simple cambio de uniformes y siglas. Y, por si fuera poco, los soldados e integrantes de la GN son insultados, vejados y humillados –por el ‘pueblo bueno’– con la venia del Presidente.

6. No funciona la educación pública que ha sido entregada, de nuevo, al SNTE y la CNTE, al mismo tiempo que se eliminó el INEE, y la capacidad académica es tachada de clasista y fifí.

7. No funciona el sector salud que enfrenta una escasez de medicinas y recursos nunca antes visto. La centralización de las compras ha provocado desabasto, con las consecuentes muertes.

8. No funciona el programa Jóvenes Construyendo Futuro, que tiene un presupuesto de 43 mil millones de pesos, pero carece de transparencia y efectividad, como ha mostrado Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

9. No funciona la lucha contra el huachicol. Es más, ahora sabemos, porque así lo reconoció públicamente AMLO, que el desabasto de gasolina fue anterior y ajeno a la ofensiva contra el robo de hidrocarburos. Por eso nadie sabe qué fue de las más de 600 pipas y, a la fecha, no hay detenidos ni enjuiciados.

10. No funciona la propuesta alternativa al NAIM. Santa Lucía es un proyecto inviable y no hay ninguna razón para suponer que funcionará.

11. No funciona una presidencia errática que, lejos de enfocar problemas y solucionarlos, crea megaembrollos que luego debe desenredar: desabasto de gasolina, crisis migratoria, renegociación de los contratos de los gasoductos.

Repasemos, ahora, qué sí funciona. Enumero.

1. El Congreso, dominado por Morena, aprueba, con la complicidad de las oposiciones, notablemente el PAN, la Ley de Extinción de Dominio, que viola la Constitución, atenta contra la presunción de inocencia y la propiedad privada, y pende sobre ciudadanos, que nada deben, como una espada sarracena.

2. El soborno y la complicidad que han extendido en Baja California el periodo de mandato de dos a cinco años, violando la Constitución.

3. El sometimiento de los organismos autónomos y las presiones sobre la SCJN, amén que se anuncia que la CNDH es la siguiente en la lista.

4. El Instituto o Escuela de promoción y formación de jugadores de beisbol, que hará que México emerja como potencia regional capaz de desafiar a cubanos y gringos.

5. Las mañaneras, donde el Presidente reparte bendiciones, maldiciones y absoluciones, y los paleros preguntan a modo y aplauden como focas.

6. La poda de los medios electrónicos que han registrado una serie de bajas de periodistas o intelectuales críticos de la 4T.

Lo anterior produce efectos bizarros. López Obrador afirma que los pobres son como las mascotas; se niega a escuchar una petición de ayuda de gente indefensa, en Tabasco, porque el Ejército no está para reprimir al pueblo y los narcos también son pueblo; condena y denuncia la falta de civismo y solidaridad de médicos y enfermeras, del sector salud, que no organizan coperachas para salvar niños que mueren por el desabasto de medicinas. ¿Y qué pasa? Nada. El efecto teflón lo protege.

Añado tres elementos: la mayoría de los medios no tocan al Presidente; de manera tal que sus yerros se pierden en el día a día.

Segundo, la mina de la corrupción sigue rindiendo frutos e irradiando un aura de honestidad sobre la cabeza de AMLO.

Tercero, una habilidad innegable para transmitir un mensaje (honestidad valiente) con hechos banales: venta del avión presidencial, viajes en líneas comerciales, eliminación de las pensiones de los expresidentes, tope a los salarios en el sector público y así.

Nueve meses. Deterioro en casi todos los campos, riesgo de una crisis mayor, alta popularidad del Presidente y nulas esperanzas que rectifique. Futuro incierto, cada vez más negro.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.