El efectivo como clave de continuidad
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El efectivo como clave de continuidad

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El efectivo como clave de continuidad

12/05/2020

Por Juan Antonio Pliego López, Secretario del Comité Técnico Nacional de Finanzas Corporativas del IMEF. japliego@planigrupo.com.

¡Qué año le ha tocado vivir a las empresas en nuestro país! En tan solo un par de meses se han visto los fuertes estragos del confinamiento y la parálisis económica, además del ya complicado panorama económico mundial, que sin duda será tema de muchos académicos en los siguientes años, por estar inmersos en una economía globalizada donde las fluctuaciones cambiarias y los mercados de valores han tambaleado. Ante ello, ¿qué puede hacer el empresariado para tener la certeza de darle continuidad al negocio, más allá de esta complicada temporada?

Dentro del Comité Técnico Nacional de Finanzas Corporativas del IMEF y en colaboración con otros Comités del Instituto, hemos discutido una serie de medidas que sin duda podrán dar mayor certeza a la continuidad de los negocios y a las empresas, además de dar una mayor claridad al actual panorama para una mejor toma de decisiones.

1. Detectar la raíz de la crisis de efectivo

Revisar a detalle el estado de origen y aplicación de recursos de la empresa. De igual forma, analizar si el comportamiento de las cuentas en el estado de origen y aplicación de recursos ha sido recurrente o es atípico, con ello se podrán elaborar líneas de acción para corregirlas; como lo sería el análisis de márgenes de ganancias en cada área o línea del negocio, para determinar cuáles son más y menos rentables.

2. Reformulación del Plan de Negocios

Analizar todas las líneas de negocio para determinar la rentabilidad de cada una de ellas y poder replantear las prioridades dentro del plan de negocios y ajustar los procesos de gastos, de operaciones y financieros.

3. Solvencia en la cuenta por cobrar

Revisar y sanear las cuentas por cobrar inyectará nuevo efectivo al flujo de la empresa. Es imperativo revisar a detalle y analizar las políticas y procesos de cobranza, el enfocarse en las cuentas vencidas o próximas a vencer determinará la futura solvencia de la empresa. Las negociaciones con las cuentas vencidas o no, coadyuvará a la inminente necesidad de solvencia de la empresa.

4. Negociar con los acreedores y proveedores

Retrasar y/o pactar nuevas fechas y condiciones de pago en el corto plazo, aliviarán parte de la crisis de efectivo y darán pie a reestructurar tanto pasivos bancarios como no bancarios en caso de que la situación de liquidez de la empresa no mejore. La honestidad con los proveedores y acreedores dentro de las negociaciones jugará un importante papel con la finalidad de obtener un margen de maniobra para poder operar.

5. Planes de austeridad y reducciones de gastos

Analizar partida por partida los gastos operativos, administrativos y financieros de la empresa y darles una categoría para priorizarlos, ayudará a conocer el flujo mínimo indispensable para operar la empresa y así desarrollar un plan de austeridad.

6. Prescindir de ciertos activos

En las empresas, una de las medidas que comienza a ser tendencia para aumentar la liquidez, es la desinversión, lo que se refiere a diseñar estrategias donde la empresa opere con la menor cantidad de activos propios. Algunos de sus beneficios que resaltan son los fiscales y legales, mismos que para muchos implican liberar a la empresa de activos ociosos o con muy poca utilidad dentro de la operación de la empresa. También resulta una forma de inyectar efectivo al flujo de operaciones.

7. Nuevos capitales

Ante escenarios tan inciertos como los actuales, esta opción resulta ser muy atractiva, por representar alianzas estratégicas que detonan nuevas líneas de negocio y nuevos modelos disruptivos, y debido a que es nuevo su proceso de adaptación y evolución dentro de las crisis, resulta ser más amigable.

En el Comité Técnico Nacional de Finanzas Corporativas del IMEF, creemos que el correcto manejo del flujo de efectivo, dentro de cualquier empresa, es necesario en cualquier momento. Medidas como las anteriores evitarán que la operación no se detenga y ayuden a mantener las finanzas sanas. Cuidar nuestras finanzas corporativas en épocas duras, es clave para salir adelante y aprender en el camino.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.