Gustavo de Hoyos Walther

Apagones

Es la segunda vez que esto sucede de manera masiva en este sexenio. La anterior ocurrió en febrero de 2021 en el contexto de la pandemia.

El pasado 7 de mayo, los mexicanos nos enteramos, por una nota informativa publicada por el Centro Nacional de Control de Energía, que a partir de las 17:04 horas, se declararía un Estado Operativo de Emergencia en el Sistema Interconectado Nacional.

En pocas palabras: el gobierno anunciaba la necesidad de apagones en diversas partes del país. La razón que se ofreció es que, debido supuestamente a la ola de calor en el país, los requerimientos de energía sobrepasaba la capacidad existente.

Es la segunda vez que esto sucede de manera masiva en este sexenio. La anterior ocurrió en febrero del 2021 en el contexto de la pandemia.

Hay que recordar que el Presidente de la República prometió más de una vez que no habría apagones en su periodo de gobierno.

Sin duda, sus voceros defenderán al oficialismo insistiendo que los apagones sobrevinieron debido a causas de fuerza mayor. No es que siempre haya pandemias históricas u olas de calor extraordinarias.

Sin embargo, la verdad sea dicha, en todos los sexenios ocurren eventos extraordinarios que pueden ocasionar este tipo de déficits en el suministro eléctrico. Y, de hecho, tanto en el sexenio de Calderón como en el de Peña Nieto también hubo apagones.

No obstante, hay que decir que ambos presidentes siempre expresaron críticas al sistema estatista de producción de energía. En el caso de Peña esto llevó incluso a la propuesta de una gran reforma que, como sabemos, no se pudo concretar.

A diferencia de ellos, el actual inquilino de Palacio Nacional no ha dejado de insistir en la necesidad de un control monopólico del Estado en la producción de energía eléctrica.

Debido a que en nuestro país todavía funciona el sistema de pesos y contrapesos -al menos en lo que respecta a la intervención del Poder Judicial- el presidente y su grupo en el Congreso no lograron que se pusiera en marcha una reforma eléctrica que habría sido catastrófica para el buen funcionamiento del país.

La reforma prácticamente clausuraba que la iniciativa privada participara en áreas estratégicas de producción de varios tipos de energía.

Como sabemos, el presidente no ha cambiado su posición y hace algunos meses propuso una reforma eléctrica estatista como parte de sus veinte puntos del proyecto del país que quiere y que su candidata, Claudia Sheinbaum, ha aceptado promover de ganar la elección presidencial.

En el núcleo de la propuesta del presidente se encuentra la creencia de que decisiones económicas son más eficientes si se deciden centralmente por una burocracia a que si éstas son tomadas por productores y consumidores en el mercado a partir de la ley de la oferta y la demanda.

Quizás está sea la gran diferencia filosófica entre el México que propone la candidata oficialista y la oposición: o un México tutelado por el Estado o un México libre donde, entre todos, tomamos decisiones económicas y políticas.

En términos de energía, sabemos a dónde nos llevará seguir con el planteamiento estatista: al México de los apagones.

Gustavo  de Hoyos Walther

Gustavo de Hoyos Walther

Coundador de Sí Por México.

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