Costa Canuva: mil 800 mdd para la Riviera Nayarit
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Costa Canuva: mil 800 mdd para la Riviera Nayarit

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Costa Canuva: mil 800 mdd para la Riviera Nayarit

14/12/2018

Aunque es un proyecto que se gestó hace cuatro años, cuando recibió por nombre: “Costacapomo”, hasta ayer se oficializó, ahora con el nuevo título de “Costa Canuva”, la construcción en la Riviera Nayarit de un complejo hotelero y residencial que representará una inversión de mil 800 millones de dólares.

Pero, más allá de la importancia del monto de esta inversión, quizá la mejor noticia es que con este desarrollo se romperá la inercia de fracaso que durante tres sexenios imperó en este proyecto del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

La historia se remonta al sexenio de Vicente Fox, cuando su director de Fonatur, John McCarthy, anunció que construiría en Nayarit el sexto Centro Integralmente Planeado (CIP), (Cancún, Los Cabos, Ixtapa, Loreto y Huatulco son los primeros cinco), después de doce años de no hacer ninguno.

La novedad era que este supuesto CIP estaría dividido en dos predios con varios kilómetros de distancia: Litibú y El Capomo.

El primero que desarrollaron fue Litibú, que estaba lejos de parecer un CIP, y más bien se asemejaba a un fraccionamiento, inclusive bardeado, al cual se ingresa por un portón. Y, a pesar de tener un nombre bonito y sonoro: “Litibú”, no ha logrado desarrollarse plenamente, en parte a un problema de falta de identidad, ya que ninguna de las marcas que ahí se han asentado o que en algún momento pensaron en construir, ha querido utilizar este nombre.

El problema es que Litibú se encuentra muy cerca de Punta Mita, un micro destino Premium cuyo nombre está muy bien posicionado a nivel mundial, por lo que todos los proyectos que han surgido en Litibú han pretendido usar la palabra “Mita” en su nombre o publicitarse afirmando que se encuentran en Punta Mita.

Ejemplo de esto es el Iberostar Playa Mita, un enorme hotel de cien millones de euros, inaugurado en diciembre de 2013; también hay otra construcción previa: La Tranquila. Ninguno hace referencia a Litibú.

Cuando terminó el sexenio foxista, las siguientes autoridades de Fonatur enmendaron la exageración y aceptaron que Litibú y El Capomo no eran un CIP, sino dos PTI (Proyecto Turístico Integral); es decir, desarrollos de mucha menor envergadura.

Pero si Litibú ha avanzado lentamente, El Capomo simplemente quedó en el olvido durante mucho tiempo. Pero ahora reaparece con un nombre nuevo: Costa Canuva.

Por eso es importante el anuncio que hicieron ayer Jaime Fasja, CEO de la desarrolladora inmobiliario Thor Urbana, y Rafael Lang, director general de la empresa portuguesa Mota-Engil Turismo: la edificación de un complejo integrado por cinco hoteles de lujo (el primero será The Ritz-Carlton Reserve, con 110 cuartos), en un área de 250 hectáreas, con siete kilómetros de frente de playa, donde también construirán un campo de golf diseñado por Greg Norman y la mexicana Lorena Ochoa, y dos mil 500 casas.

Con este proyecto, en el que también participa GFA Grupo Inmobiliario y Marriot International (propietaria de la marca The Ritz Carlton), calculan crear de inicio 500 empleos directos y mil 500 indirectos con el primer hotel, cifras que se elevarán a ocho mil 500 fuentes de trabajo cuando esté concluido todo el complejo.

Y aquí hay otro dato importante: según afirmó Lang, serán contratados principalmente habitantes del municipio de Compostela, que está cerca, además de que desarrollarán cadenas productivas con proveedores locales en un área de 60 kilómetros a la redonda; de esta manera, el 90 por ciento de los empleados que ya contrataron provienen de gente que vive en los poblados colindantes con el desarrollo.

Así, Costa Canuva superará pronto como destino al casi desconocido Litibú; ojalá éste logre superar su falta de identidad, se aleje del afán de llevar el apellido “Mita” y, al igual que el antiguo El Capomo, labre su propia historia de éxito.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.