Le sobran 8 centavos al minisalario
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Le sobran 8 centavos al minisalario

COMPARTIR

···

Le sobran 8 centavos al minisalario

03/01/2019
Actualización 03/01/2019 - 10:58

Por primera vez en varias décadas, a los trabajadores con salario mínimo les alcanzará para comprar la canasta básica alimentaria de su familia; es la mejor noticia del primer día del año: de los 102.68 pesos que ahora ganan, les sobrarían 8 centavos, asumiendo que la canasta sigue costando los 102.60 pesos que costaba en septiembre de 2018.

No son pocos quienes ganan salario mínimo; según el Inegi, son más de seis millones de personas, el 13.11 por ciento de la población económicamente activa del país; son pobres aunque trabajen, una peculiaridad de nuestro país, porque además, el 96.34 por ciento de ellos no tiene seguridad social. La mayoría está en la economía informal.

Lo bueno es que con este aumento, se rompe la tendencia a la pérdida de poder adquisitivo del minisalario; el año empieza emparejándolo al alza de precios que durante 2018 y años anteriores tuvieron el huevo, la leche, las tortillas, la carne, frutas, verduras y demás alimentos.

Lo más importante es que también se rompe el argumento que sostuvieron el gobierno y cúpulas empresariales durante años, diciendo que los ajustes al salario mínimo destruyen empleos y generan inflación si no van a la par de la productividad laboral.

El argumento no tiene soporte en la realidad económica, porque el crecimiento salarial se ha quedado siempre por debajo del aumento de la productividad, por modesto que éste haya sido (debido a las escasas inversiones).

El tema es político y es lo que explica que México fuera el único país del G20 donde el salario real disminuyó entre 2013 y 2017, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT); es por esa razón que somos el quinto país de América Latina con el salario mínimo más bajo.

Es por influencia política y no de la economía que nuestro mercado laboral se distingue internacionalmente por el bajo coeficiente entre los salarios mínimos y la media salarial (índice de Kaitz); en nuestro país es del 30 por ciento, cuando en el promedio de la OIT, el salario mínimo es mayor a 50 por ciento del promedio general.

Con el cambio de gobierno, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) rechazó que el aumento salarial fuera a provocar alza de precios o pérdida de empleos, y celebró que pudiera servir para reactivar la economía nacional a través del consumo.

Lo mejor de ese cambio de argumento, es que allana el camino de la oposición política para que los salarios sigan aumentando; con mayor capacidad de negociación sindical a partir de su democratización, la cuestión clave es alcanzar el nivel de remuneraciones laborales adecuado a la subsistencia de los trabajadores y al ritmo de inversiones productivas empresariales. Hay mucho camino por recorrer.

Contacto: http://estadoysociedad.com/

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.