Gerardo Herrera Huizar

Guardia Nacional. La metamorfosis (III)

Entre los dilemas que enfrentará la Guardia Nacional están la dualidad de la dependencia orgánica, la generación de una doctrina propia de carácter eminentemente policial y la definición puntual de su normatividad.

Mientras la discusión continúa en el Senado, la Guardia Nacional va tomando forma en la práctica. Esta semana será decisiva para la definición del tema y la dictaminación final, con la participación de la academia y organizaciones sociales.

Más allá de la denominación que se dé a esta naciente fuerza, queda claro que su orientación será fundamentalmente a tareas de seguridad pública.

El dilema que enfrenta la organización es en principio la dualidad de la dependencia orgánica, toda vez que esta quedará asignada funcionalmente a dos secretarías de Estado. En segundo término se encuentra la necesaria generación de una doctrina propia de carácter eminentemente policial, lo que supone un reto trascendental para su consolidación y eficaz funcionamiento. En tercer lugar está la definición puntual de su normatividad desde el marco constitucional y las leyes, reglamentos y procedimientos internos, lo que implica un arduo ejercicio conceptual de gran alcance y visión de futuro.

Si bien el traslado de fuerzas militares a la Guardia Nacional como pie de la estructura ofrece ventajas en cuanto a organización, disciplina y valores, obliga a una metamorfosis profunda desde su concepción, que neutralice, en principio, las objeciones que se han interpuesto a su creación, pues no se trata de un simple cambio de uniforme y nombre, sino de la génesis de una nueva institución del Estado que, al paso del tiempo, deberá adquirir una morfología y personalidad propia, definida por los fines a que está destinada.

Como corresponde a toda innovación, la nueva fuerza deberá pasar por su periodo de prueba y acreditar su eficacia en un escenario complicado de violencia e inseguridad, que es, precisamente, la justificación fundamental del nuevo modelo que se pretende implementar.

Lograr en el menor tiempo posible una adaptación profesional, mental y funcional a las nuevas misiones que las circunstancias y la exigencia social imponen, será el principal reto a vencer de la nueva policía nacional.

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