No informó
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

No informó

COMPARTIR

···
menu-trigger

No informó

14/11/2018
Actualización 14/11/2018 - 14:11

Una vez más, una consulta de la que no hay una idea clara para poder participar, ahora sobre la construcción del Tren Maya. Precisamente tuve la suerte de asistir al foro Cancún, Ciudad del Futuro, donde participaba Rogelio Jiménez Pons, futuro director de Fonatur, con la ponencia Tren Maya Unirá al Sureste.

Pero no, si cree que saldrá de dudas y tendrá un voto razonado, siento decirle que no será por esta ponencia, ya que dejó más dudas que respuestas a los asistentes a este foro organizado por el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín.

Algo a favor del futuro funcionario fue el hecho de que, como lo dijo al presentarse, tenía una terrible gripa, pero de cualquier forma una de sus primeras frases fue: “sé poco de trenes”, y, sin duda, es lo que nos dejó claro.

Indicó que el Tren Maya no será un tren bala, sino más bien un híbrido con capacidad para diésel y electricidad que correrá a 160 km por hora, pero de cualquier forma será cien veces menos contaminante que una carretera.

En el foro, en el que participaron más de cien empresarios y funcionarios de distintas partes del país, Jiménez Pons intentó explicar los recursos que se utilizarán, pero nos dejó más dudas que claridades.

Sobre la construcción, dijo que no se requerirán recursos públicos, ya que cuando se hacen proyectos sustancialmente válidos ante el mercado, es posible solicitarlos a través de la bolsa.

Pero a pregunta expresa de si habrá recursos privados en su construcción, dijo que serán 50 por ciento de recursos públicos y 50 de privados. ¿O sea? Definitivamente no entendí.

Posteriormente comentó que se gastarán 12 mil millones de pesos en combustibles y que llegará el momento en que se establezca la doble vía, pero que, por lo pronto, en la mañana muy temprano se trasladará a los trabajadores de hoteles y restaurantes, más tarde a los turistas y por la noche la carga.

Explicó que el tramo más rentable para trasportar pasajeros es el último, el que va de Cancún a Tulum.

Los demás sólo serán rentables en lo que se refiere a la carga que se transportará en viajes nocturnos.

Respecto al mantenimiento del tren, Jiménez Pons detalló que tendrá un costo de 2 mil millones de pesos anuales, y a pesar de que aseguró que no habrá dinero público, reconoció que en un principio no se logrará contar con los gastos del mantenimiento.

De los estudios preliminares para la construcción del Tren Maya, el futuro director de Fonatur agregó que los gobernadores de las entidades por donde pasará, que son Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Chiapas y Tabasco, contribuyeron con esas erogaciones.

Y a pesar de no ser específico respecto a cómo se construirá y funcionará el Tren Maya, sí acotó algunas calificaciones respecto a algunos lugares en Quintana Roo.

De Tulum señaló que está a punto de colapsar y que le falta agua y drenaje, y además aseguró que la población de Cancún no es feliz.

Está bien, datos quizá interesantes, pero que en definitiva no servirán a ninguno de los que estábamos ahí para tomar una definición respecto a nuestro voto en la consulta del Tren Maya.

La magistrada Janine Otálora quiere dejar claro que la voz del Poder Judicial tiene que ser escuchada, y en lo que respecta a las elecciones concurrentes, señaló que no fueron una buena idea y dificultan el trabajo de los tribunales, y que quizá ni siquiera significaron un ahorro. Esto es, las reformas no sólo tienen que escucharse bien, tienen que estar bien.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.