Algo de coherencia
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Algo de coherencia

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Algo de coherencia

25/01/2019
Actualización 25/01/2019 - 16:03

Por fin a alguien le entró la coherencia, porque el hecho de que la propia dirigente de Morena, Yeidckol Polevnsky, asegure que suena mucho mejor Primor que Prian, es una locura que contradice el argumento que tuvieron por años respecto a la existencia de la “mafia en el poder”.

Ayer, cuidadoso, el coordinador de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, señaló que respeta las palabras de la dirigente, pero aseguró que su partido por sí solo, con sus aliados históricos y la sociedad civil, puede caminar.

También dejó en claro que no le gusta meterse en asuntos que no le competen, y que él no define la estrategia de vinculación política de Morena. Pero se agradece que alguien se deslinde de las declaraciones a bote pronto que no abonan en nada.

De cualquier forma, alguien debería cuidar que la presidenta del partido elija mejor sus declaraciones, aunque es innegable que el PRI ha demostrado una gran adhesión al gobierno actual, tanto en el Congreso, en donde aprobó temas como la designación del fiscal general, como en la elección de Puebla, que aceptó como interino a Guillermo Pacheco, priista que apoyó al candidato de Morena, Miguel Barbosa, en la pasada elección.

Los ciudadanos tampoco olvidamos todas las críticas que se hicieron durante años al tricolor, tanto por Morena como por el actual presidente Andrés Manuel López Obrador.

Además, Yeidckol Polevnsky no debería olvidar que el gobierno anterior terminó con una popularidad de las más bajas en la historia del país, y con gran parte de la ciudadanía molesta por los altos niveles de corrupción.

Por lo que no se hace a sí misma ni a su partido ningún favor al asegurar que se escucha mejor Primor que Prian.

Como sabemos, dos años antes de concluir su encargo como presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Janine Otálora renunció y se quedó sólo como magistrada, y con ella también dejó el cargo el director de comunicación social, Julián Andrade.

La magistrada tuvo una presencia importante en las pasadas elecciones, e incluso se llevó a cabo una conferencia conjunta con los consejeros del INE el viernes previo a la jornada electoral, lo cual fue un mensaje de colaboración que sentó un buen precedente para los comicios.

Pero también la mano del entonces director comunicación social, Julián Andrade, en este proceso electoral fue obvia, ya que la entrega de la constancia para el presidente electo se llevó a cabo sin ningún problema; y se logró una excelente comunicación con su equipo, que permitió que se procesara bien la logística para los medios de comunicación.

Otro de los éxitos de esta área fue mantener la presencia constante del Tribunal en los medios, con lo cual se abona a la justicia abierta a la ciudadanía, que en el Poder Judicial es muy difícil de lograr.

Y se procesaron bien los conflictos producto de las decisiones de la Sala Superior, que no se convirtieron en una guerra en los medios, ni siquiera cuando el magistrado electoral José Luis Vargas Valdez, anunció que presentaría ante el Pleno de la Sala Superior del Tribunal Electoral un punto para discutir la idoneidad de la permanencia de Janine Otálora Malassis en la presidencia del organismo jurisdiccional.

Sin duda la calificación de esta contienda y los nuevos tiempos políticos que se viven en el país llevaron a la presidenta a tomar esa decisión, y a Julián Andrade a dejar el cargo.

Mucha suerte a Andrade Jardí, de quien sabemos que en su próxima encomienda hará un excelente papel, ya sea en los medios o en las oficinas de comunicación.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.